sábado, noviembre 19, 2011

Por una teoría del desecho incorporado

ESPONJA
Voy a justificar esta palabra en un instante.
Hay sujetos individuales (cada uno de nosotros) que pueden tener fantasmas de Vivir-Juntos. Se fabrica entonces un Vivir-Juntos fantasmático eligiendo a los compañeros en la red de personas que se conocen. Lo interesante en esta elaboración fantástica no es ver a quién se elige, sino a quién se elimina: pues los criterios de eliminación no abarcan forzosamente los imperativos del afecto. Criterios a menudo sutiles para analizar.
Muchas comunidades: esta paradoja (objeto de esta figura): lo que es eliminado es integrado, conservando su estatuto de eliminado. Es el estatuto contradictorio del paria: rechazado e integrado, integrado como desecho. Quizá no haya comunidad sin desecho integrado. Tomemos el mundo de hoy: tipos de sociedad muy diferentes; probablemente no sin desecho incorporado. Toda sociedad conserva celosamente sus desechos, les impide salir. A la sociología mundial le haría falta, pues, una teoría del desecho incorporado, del desecho retenido (simplemente: variaciones de la hipocresía, de las justificaciones ideológicas referidas al paria, que tiende a no ser reconocido como tal).
En nuestro corpus: Historia Lausiaca, capítulo XXXIV, p. 160: "La que simulaba demencia".
[Monasterio de mujeres, p. 160: "En ese monasterio, había otra virgen, que simulaba demencia y posesión diabólica; inspiraba tanta repugnancia que no comían con ella, lo que justamente ella pretendía.
"Merodeaba en la cocina y la usaban para todo; era, como se dice, la esponja del convento... Ponía en práctica la palabra de las Escrituras: Si alguien pretende ser sabio en este siglo, que se haga loco para con-vertirse en sabio."
Cf. Tao, Grenier, 125: "Aunque sabio, simular insensatez (obstinarse en vivir retirado); ésta es la verdad esencial. "
[Esta esponja] "se había atado trapos en la cabeza (todas las demás están rapadas y llevan la cogulla), y hacía así el servicio. Ninguna de las cuatrocientas religiosas la vio comer durante su vida: no se sentaba a la mesa, no tomaba un pedazo de pan; se contentaba con las migas que juntaba de las mesas o de los platos. Jamás ofendió a nadie ni murmuró ni dijo una palabra; y sin embargo, la golpeaban, la insultaban, le deseaban el mal, le tenían aversión."
Con el cambio evangélico: San Piterum, advertido por una revelación que le dice que hay una mujer más piadosa que él. Piterum va al convento (p. 161):
[Al llegar al convento] "pidió verlas a todas. Pero ella no aparecía. Finalmente, Piterum les dice: 'Tráiganme a todas; falta una todavía. -Tenemos a una tonta, dicen ellas, adentro, en la cocina' —pues es el nombre que les dan a las que tienen el espíritu perturbado. Piterum les dice: '¡Tráiganmela también a ella, déjenme verla!' La llamaron a los gritos, pero ella no respondía, porque se daba cuenta, tal vez, de la situación, o había sido advertida por una revelación. La trajeron a la rastra y le dijeron: 'San Piterum quiere verte...' -pues él era célebre. Cuando llegó, Piterum vio los trapos que tenía sobre la frente y cayó a sus pies diciendo: '¡Bendíceme, Señor!' Ellas, sorprendidas, le dijeron: 'Padre, no te ofendas, es una tonta. 'Pero Piterum les dijo a todas: '¡Son ustedes las tontas! Pues ella es su Madre, la de ustedes y la mía! (Es en efecto el nombre que se les da a aquellas que tienen carisma.) ¡Y pido en mis plegarias ser merecedor de ella el día del juicio!' Al oír estas palabras, cayeron a los pies de Piterum, haciendo cada una confesiones diferentes: una había volcado sobre ella el agua sucia de los platos; otra le había propinado puñetazos; otra le había puesto mostaza en la nariz; y todas, en una palabra, declararon ultrajes diferentes... Piterum oró por ellas, y se marchó.
"En cuanto a ella, contrariada por las alabanzas y homenajes de las hermanas y excedida por sus excusas, abandonó el monasterio algunos días más tarde. ¿Adónde fue? ¿Dónde se quedó? ¿Cómo terminó? Nadie lo supo."]
Recordemos el esquema actancial de Greimas: Sujeto -> Objeto + Destinatario/Destinador + Oponente/Ayudante. Este esquema es demasiano razonable, pleno y armonioso: le falta el Actante-Desecho, la Esponja. Se podría incluso -simple hipótesis de trabajo- imaginar una tipología de los relatos y de las comunidades, de las ficciones de comunidades, en función del papel de este Actante-Desecho:
1. Comunidad donde el actante está presente: desecho integrado (Historia Lausiaca). The Lord of the Flies: un chico tiene el papel de la esponja en la banda: Porcinet. Pot-Bouile. Adèle, la fregona; edificio burgués: círculos de nivel de vida. Al nivel de los amos le responden analógicamente el nivel de los domésticos (y el de los pisos) (cf. "Domésticos"). La última de las familias (en el último piso), los Pichon: no tienen sirvienta. Antes, la familia más pobre, los Josserand (la madre intenta casar a sus hijas): tienen una fregona, Adèle. Muy bien percibido por Zola: Adèle es la esponja, no solamente de sus amos, sino también de la domesticidad, que dispone de un espacio comunitario, el patio de las cocinas, donde constantemente le lanzan invectivas y le hacen burlas a Adèle. Dos veces esponja: su soledad de paria absoluta, ilustrada por la escena horrible del parto clandestino. Adèle tiene que parir sola en su cuarto, sin ayuda ni miradas, el niño es tirado a la basura, todo se cierra. Paria = nada (cf. partida, desaparición de la demente en Historia Lausiaca).
2. Relatos sin Actante-Desecho: 1) Robinson Crusoe. espacio a) de la soledad de a dos (Viernes); b) de un grupo esclavista (otro problema = directamente económico: esclavos ≠ parias). 2) La montaña mágica: no hay desecho. En un sentido, laguna extraña, "falla" del relato: es que, en realidad, es un relato humanamente idílico. Lo "negro" del relato viene de la muerte, no de los afectos. El desecho: la muerte. En lo que respecta a la comunidad: relato muy civilizado, humanista.
Una estructura absolutamente paradójica: el Actante-Desecho se confunde con el Actante-Sujeto; confusión de dos actantes en el mismo actor. La Esponja es el Sujeto del relato: la secuestrada de Poitiers como "actor". Es decir, según sus atributos novelescos, según la instancia de descripción: ella es el desecho absoluto (antro-basura, mugre, excrementos, piojos); pero ella es el Sujeto-enigma del relato. (Sujeto paradójico, pues no tiene Objeto, ni búsqueda: la policía, la sociedad hacen de ella un relato.)
Todo esto puede ser vinculado: ya sea a una teoría del chivo expiatorio (Cf. René Girard, La Violence et le Sacré), ya sea a la teoría del brujo en Lévi-Strauss (Introduction á l'anthropologie structurale). Punto sobre el cual la comunidad fija la enfermedad (como un absceso de fijación) y así lo exorciza, lo elimina. Integro lo anómico codificando su lugar de anómico. Lo recupero en un lugar sin peligro = es lo que hace el poder, si es astuto, con las marginalidades. Establece parques (como para los indios). Convierte a los intelectuales en una casta reconocida y aislada. Pues la última vuelta de la manipulación es, para terminar, glorificar, honrar, consagrar el desecho. Es lo que quiere hacer el monasterio. El desecho, si es consecuente, no puede sino partir: es lo que hace nuestra "Esponja".

Barthes, Roland (2005): Cómo vivir juntos, Buenos Aires, Siglo XXI, pp. 133-136.

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