martes, abril 08, 2014

trazar recorridos

Primera entrega: la escritura es un hecho atómico (sobre hecho atómico ediciones)
Segunda entrega: los matices del gris (sobre 17grises editora)
Tercera entrega: una mirada extrañada (sobre China editora)
Cuarta entrega: las huellas de la imaginación (sobre Fiordo editorial)
Quinta entrega: seguir el hilo rojo (sobre Hilo rojo editores)
Sexta entrega: cuidado con el libro (sobre Cave librum editorial) 

Una entrega más sobre proyectos de editoriales independientes, esta es la séptima, y en este caso se trata de la editorial Excursiones (web, mail). El catálogo se orienta la publicación de obras ensayísticas en las que se mezclan la literatura, la filosofía y otros campos de la cultura. Además, tienen una apuesta particular con las obras plásticas que acompañan al texto en tapa, retiraciones y postales. Las directoras de Excursiones, Nurit Kasztelan y Sol Echevarría, nos respondieron las preguntas. Ahí van.



GC: ¿Por qué eligieron el nombre "Excursiones" para el proyecto editorial?
Nurit Kasztelan: La idea de 'excursionar' tiene que ver con salirse de lo conocido hacia lo nuevo, con trazar un recorrido; justamente una influencia fue el libro de Mansilla, Una excursión a los indios ranqueles. También tiene que ver con un cruce de géneros, un salirse de la especificidad hacia otros terrenos. Por ejemplo, el libro de Alejandro Zambra [No leer] es una recopilación de un escritor que escribe ensayos y crónicas sobre literatura, mientras que en el caso de Diego Tatián, tenemos un filósofo que utiliza la literatura para pensar la política [Lo impropio], y Néstor Perlongher es un poeta escribe sobre temas que tienen bastante actualidad como la homosexualidad, las drogas, el travestismo y lo barroco [Prosa plebeya].

GC: En la presentación que puede leerse en el blog, señalan que se trata de una editorial dedicada "al ensayo latinoamericano contemporáneo". ¿Por qué les atrae ese género? ¿Qué tipo de ensayos buscan para el catálogo? ¿Qué recepción observan del ensayo por parte de los lectores actuales?
Sol Echevarría: Basamos nuestra propuesta en algo que veíamos como una falta. Había muchas traducciones y muchas tesis circulando en las publicaciones, pero no había editoriales que centraran su catálogo exclusivamente en ensayos latinoamericanos contemporáneos. Buscamos ensayos que asumieran una temática y estilo propio, con un lenguaje que trasgrediera las estructuras convencionales, como la del modelo de investigación académica. En cuanto a la temática, no hay una búsqueda específica a priori. Nos interesa la literatura, la pintura, la dramaturgia y el arte en general, así como también aspectos históricos, sociales, políticos y culturales. Nos interesan los textos que aunque pudieron haber sido escritos hace tiempo, sirvieran para pensar nuestro presente, nuestra actualidad. Por suerte las ventas van bien, por lo cual cumplimos nuestro objetivo que era llegar a un lector curioso, que tuviera el hábito de lectura pero que no necesariamente haya pasado por la universidad. Salirnos de un nicho tan específico nos permitió alcanzar una visibilidad más amplia, y un mayor interés.


GC: Las tapas de los libros del catálogo han sido realizadas por diferentes artistas plásticos, ¿cuál es la apuesta estética detrás de esa decisión? ¿Deciden la obra pictórica en relación con el texto a publicar?
Nurit: En el momento en que se nos ocurrió armar la editorial, veíamos que había un montón de editoriales y queríamos diferenciarnos de lo que estaba pasando, y nos parecía que una forma posible era que se incluyera dos obras de un artista plástico contemporáneo dentro de los libros. (Además de que estén en la tapa y en las retiraciones, incluimos dos postales troqueladas.) Nos parece que de formas no necesariamente perceptibles, el ensayo y la pintura dialogan y conforman dos tipos distintos de pensamiento o expresión que reflexionan sobre el mundo. La relación no necesariamente es armónica, ya que no queríamos que la obra ilustrara ni el título ni el contenido sino que fuera otro aporte. Incluso nuestros libros tienen dos solapas, una con la biografía del autor y otra con la biografía del artista plástico como una manera de poner en evidencia que son dos los autores presentes en el libro: el escritor y el artista. Además, nos parecía que apostar a lo visual era una forma de desacartonar el género ensayo, de sacarlo de la “seriedad” del ensayo académico.
Sol: Recién cuando sabemos qué libro vamos a publicar y ya tenemos el título empieza el trabajo de selección del artista plástico. Verónica Romano es quien se encarga de elegir al artista que “expondrá” su obra en el libro, siempre en diálogo con las características y el estilo de escritura. De hecho, hace poco, en una reseña del libro de Perlongher que salió en la revista Otra Parte, Patricio O’Dwyer hacía una mención especial sobre la incorporación en paratexto de la obra de Adriana Minolitti en relación con la teoría queer, ya que estaba atravesada de elementos geométricos sobreimpresos a un paisaje erotizado, y veía ahí el juego del texto con la normalización del deseo y del concepto de género como construcciones abstractas. Esa lectura es el resultado de un efecto y un cruce que consideramos cuando se armó la dupla entre ensayo-arte para el libro.



GC: Prosa plebeya de Perlongher fue el último libro que publicaron en 2013. ¿Cómo llegaron a esa reedición? ¿Por qué ponerlo en circulación nuevamente?
Sol: El libro es una reedición ampliada y modificada de aquel publicado en Colihue en 1990, compilada por Christian Ferrer y Osvaldo Baigorria, fue el primero de ellos quien nos acercó la propuesta. Tuvimos muchas reuniones con ambos para llegar a la versión que publicamos, que incluye textos inéditos y un nuevo prólogo. Nos interesó ponerlo en circulación porque creemos que es un autor que sigue vivo gracias a su lucidez y a que tuvo la capacidad de tematizar cuestiones que en aquel entonces eran latentes, pero cuya expansión y desarrollo en la actualidad hacen que hoy en día resulte tan potente su mirada, tan contemporánea, tan transversal, que continúa burlándose de la legalidad instituida para deslizarse hacia los bordes de la locura, las drogas, la marginación y el deseo.

GC: ¿Qué esperan publicar este año?
Sol: Estamos por mandar a imprenta nuestro cuarto título: Un libro quemado, de Alfonsina Storni. Se trata de una recopilación de artículos que escribió entre 1919 y 1921 para la revista Nosotros y el diario La Nación, textos que resultan interesantes no sólo desde un punto de vista histórico sino, y sobre todo, desde un punto de vista sociológico y antropológico. Por eso, rescatar sus ensayos es traer a colación un pensamiento original que llega a nuestros días ya que varios de los temas que Storni analiza hacen eco en el discurso de la sociedad actual.
Nurit: Además estamos armando una antología con reflexiones sobre la creación teatral y para ello convocamos a dramaturgos y directores de la escena local. Como tienen una estética diferente, nos interesa recopilar textos sobre lo que cada uno haya venido trabajando así logramos una variedad de enfoques distintos sobre el espacio escénico, la dramaturgia, la percepción, la propia experiencia, el estilo, etcétera.

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