sábado, marzo 29, 2014

Imagen de América Latina (José Lezama Lima)

Después que la imagen sirvió de impulsión a las más frenéticas o cuidadas expediciones por la terra incognita, por la incunábula, tenía que remansarse. Tanto Colón como Marco Polo sufrieron prisión después de sus descubrimientos y aventuras, como si fuera necesario un sosiego impuesto después de la fiebre de la imago. Tal vez gracias a sus prisiones consiguieron una ambivalencia entre lo que realmente habían visto y lo que iban a relatar, como para no quedar presos en la imagen de la que habían partido antes de tocar y reconocer. Hombres de decisiones por las impulsiones de la sangre y de la imagen a la que obedece su sangre, es imprescindible reconocer lo que hay en sus aventuras de una y de otra, o si vemos a las dos entrelazadas, en qué forma la imagen decidió en su sangre aventurera sus riesgos y sus encuentros con los prodigios.
En los últimos años, de Spengler o Toynbee, el tema de las culturas ha sido en extremo seductor, pero las culturas pueden desaparecer sin destruir las imágenes que ellas evaporaron. Si contemplamos una jarra minoana, con motivos marinos o algunos de sus murales, podemos, por la imagen, sentir su vivencia actual, como si aquella cultura estuviese intacta en la actualidad, sin hacernos sentir los 1500 años a. de C. en que se extinguió. Las culturas van hacia su ruina, pero después de la ruina vuelven a vivir por la imagen. Ésta aviva las pavesas del espíritu de las ruinas. La imagen se entrelaza con el mito que está en el umbral de las culturas, las precede y sigue su cortejo fúnebre. Favorece su iniciación y su resurrección.
La conquista y la colonización americana se desenvuelve en maneras muy opuestas a los cauces de la romanidad. Ésta era un corpus, una fuerza de irradiación histórica que iba dilatando sus contornos históricos, la expresión de un mundo que había alcanzado una plenitud y que estaba convencido de la barbarie que lo rodeaba, aunque, en ocasiones, como sus escarceos por el Oriente, tuviera que pagar con el cambio de sus dioses, de sus creencias, perdiendo por la expansión su fuerza unificada y teniendo que adaptar la máscara de su dualismo imperial en Occidente y en Oriente. Pero todavía en sus conquistas de Inglaterra, Francia y España, la romanidad actuó desde un centro que llegaba a cubrir el contorno de los bárbaros. Impuso leyes, puentes, acueductos, carreteras, supersticiones, con un estilo, con una peculiar energía y con la altivez de un gesto inconfundible. Los celtas, los normandos, los bretones, los druidas, lograron con gran esfuerzo local la supervivencia de su imago ante aquella avalancha de legionarios que desfilaban incesantemente antes de acorralarlos y destruirlos. La gramática latina y la disciplina legionaria peinaban verbos y reducían naturaleza e instintos. Así, se ha podido afirmar que en la raíz de la expresión hispánica está la lucha entre la gramática latina y el celta rebelde. Y en los más grandes escritores nuestros, de Sarmiento a Martí, ese combate perdura con una eficacia que aconseja su permanencia.

lunes, marzo 24, 2014

Nombres

En 1985, Edgardo Cozarinsky publica un libro difícil de encasillar Vudú urbano (algunas muestras: acá, acá, acá y acá): una mezcla entre Historia y crónica, entre ficción y ensayo, entre biografía y libro de viajes. La última edición que todavía se consigue en algunos saldos de la Capital es de Emecé en 2002. Ese libro abre con un relato largo titulado "El viaje sentimental". Se trata de una historia de exilio, sobre los fantasmas de la memoria y de lo contemporáneo, que pueden acompañar/acechar a quien abandonó su país, sus calles, sus recuerdos. Es también, por eso lo traigo a colación este 24 de marzo, una reflexión sobre el tenebroso período de la última dictadura militar. No tengo el scanner a disposición para levantar todo el relato (próximamente lo haré, me parece una injustica fragmentarlo) pero va, al menos, una pieza de esa hermosa narración tejida por ese artesano de la palabra, Edgardo Cozarinsky.

El viaje sentimental (fragmento) (Edgardo Cozarinsky)

(...) Después de un rato ya no escucha.
Han vuelto al centro y prefiere observar a la gente que pasa por la calle. Recuerda ese ir y venir infatigable, sonámbulo, de sus primeras trasnochadas de adolescente: respirando hondo, con los ojos muy abiertos, deslumbrado por una promesa tácita, ubicua de aventura, se sentía admitido en los misterios encubiertos y al mismo tiempo tan accesibles a la noche. Tantos años más tarde, ahí está, acechando de nuevo la mirada de los transeúntes, pretendiendo leer en sus caras quiénes son, adónde van.
Se los ve cansados, felices, impacientes, disponibles, apurados, tristes: como la gente en la calles de cualquier ciudad. Y no lo miran. Él no olvida, desde luego, que está escrutándolos desde un automóvil en movimiento… pero por otra parte, ¿por qué deberían mirarlo? ¿Acaso él mismo no se siente como un fantasma? Un irrisorio Rip van Winkle, intentando explicar el territorio presente con un Baedeker amarillento, destartalado, confundiendo sus recuerdos con datos, tomando sus deseos por impresiones…
Pero ésa no es toda la verdad. Tampoco quiere renunciar a esa partícula del pasado que de algún modo le fue dado rescatar. Empieza a decir nombres: nombres que conoce, que recuerda, nombres cancelados que, súbitamente lo ha decidido, no quiere aceptar que sean olvidados. Sabe que nadie lo escucha, que aun si lo escucharan muy probablemente no se inmutarían, pero esto no le impide hacer el papel del Tiresias no invitado, maldito no con el don de adivinar el futuro sino con la más devaluada de las divisas: la memoria. Evoca automóviles sin chapa, niños abandonados en carreteras, innumerables cadáveres amarrados a piedras, tantos que llegaron a convertir el lecho de lagos y ríos en cementerios submarinos. Y otros nombres, más nombres. Y, siempre, la impunidad para los asesinos de un solo bando, el que tiene el poder.
No puede parar. Poco importa que Laura le recuerde burlonamente que ésos no eran sus amigos, que a muchos de ellos no podía soportarlos, que si estuvieran vivos no tendría ganas de verlos. Tampoco lo disuade Guillermo, cuando le pide que sea sincero y admita la verdad, que sólo extraña las interminables tardes en la calle Viamonte de la época en que la vieja Facultad estaba allí, cuando entraba y salía de aulas, cafés y librerías en un solo movimiento sin rumbo, o la lenta caminata de vuelta a casa por calles engañosamente tranquilas después de la función de medianoche en el cineclub, o los amigos tornadizos, y tal vez también las primeras torpes penas de amor. Ni siquiera calla cuando él mismo reconoce que lo único que realmente querría recuperar es su despreocupada, desprolija, dilapidada juventud. (...)

Cozarinsky, Edgardo (2002 [1985]): Vudú urbano, Buenos Aires, Emecé, pp. 46-48.

sábado, marzo 22, 2014

cuidado con el libro

Primera entrega: la escritura es un hecho atómico (sobre hecho atómico ediciones)
Segunda entrega: los matices del gris (sobre 17grises editora)
Tercera entrega: una mirada extrañada (sobre China editora)
Cuarta entrega: las huellas de la imaginación (sobre Fiordo editorial)
Quinta entrega: seguir el hilo rojo (sobre Hilo rojo editores)

En esta sexta entrega, presento a la reciente editorial Cave Librum Editorial (facebook, blog, twitter). Con dos novelas publicadas en 2013, Mataderos dixit de Gustavo Genez y Los manuscritos del monte Richardson de Diego Aristi López, este proyecto se orienta a agitar las inertes aguas de la literatura argentina. Va, entonces, la entrevista a los editores de Cave Librum.


GC: ¿Por qué la editorial se llama "Cave Librum"?
CV: Significa 'Cuidado con el libro' en latín. Cuando se encontró Pompeya, en la entrada de algunos caserones podía leerse la leyenda cave canem, cuidado con el perro. Cave Librum Editorial juega con la idea de que los libros muerden. Porque a nosotros nos mordieron muchos libros. Los que más nos gustan, precisamente. Pretendemos publicar libros así, dentados. Y encontrar lectores que pongan el cuerpo en el acto de leer, que no pretendan salir ilesos de la experiencia, porque sólo así nos apropiamos de ella. Y cuando un libro se nos hace entrañable, nos ha mordido; y ese texto pasa a ser tan o más real que un recuerdo.

GC: El lema de la editorial es sugerente: "Con el objetivo declarado de dinamizar el placer y poder de enajenación de la lectura en un entorno irremediable". ¿Cómo lo explicarían?
CV: No somos de la idea de andar explicándolo todo, porque la connotación es fundamental. Consideramos el estado de cosas de ese modo. E intentamos desarrollar en él una literatura dinámica e intransigente, del margen. La vemos como un arte que se debe a sí mismo. No como un medio de índole táctica para otras aspiraciones mundanas, ya sean nobles o repugnantes. El hecho de creer que el entorno es irremediable, por otra parte, nos facilita la tarea.


GC: ¿Con qué criterios seleccionan las obras que van a publicar? ¿Cómo llegaron a los dos textos publicados, Mataderos dixit de Gustavo Genez y Los manuscritos del monte Richardson de Diego Aristi López?
CV: El criterio es el que acabamos de explicar. Las dos novelas que llevamos publicadas son de miembros del grupo, porque somos un colectivo. Del material que producimos y nos llega, elegimos. De lo seleccionado, establecemos las prioridades. Y vamos publicando en la medida de nuestras posibilidades. Nos gustaría, y lo estamos intentando, ser más periódicos. Hasta ahora, tanto Los manuscritos del monte Richardson como Mataderos dixit están siendo muy bien recibidos. Hicimos el esfuerzo de que estén disponibles en las mejores librerías y en las cadenas. El boca en boca, las redes sociales y espacios como este nos han permitido difundirlos. Además, cierta crítica especializada fue muy receptiva y generosa, como el suplemento Perfil Cultura, por ejemplo. En la revista Ñ, salieron entre las novedades. En fin, vamos a todos lados sin olvidarnos de lo que somos y pretendemos ser, siempre alguien te da la oportunidad. Por otra parte, son ediciones muy cuidadas que todos han sabido valorar y están a un precio accesible: $72 actualmente.

GC: ¿Qué perspectiva tienen de la literatura argentina? ¿La editorial se propone publicar textos de otras literaturas o de otros géneros en el largo plazo?
CV: La literatura argentina, en cuanto al cánon corporativo de las últimas tres décadas o más, está vetusta, cortesana, corriendo detrás del espíritu de época. Moralista. Llena de mímica. Es deudora de institutos empresariales, subsidios estatales o dependiente de las editoriales transnacionales. Y en parte es responsable de que en este país, donde cada vez se lee menos, no cumpla otro rol más que el de hacer bulto por el café y las medialunas, o el vino y los sandwiches de miga, en actos o presentaciones.
Por suerte, hay buenos escritores jóvenes que se están dando a conocer. Y editoriales nuevas inteligentes. Cosa que alivia. Pero hay que organizarse porque el aparato decadente devora hasta las migajas de un mercado reducido a su mínima expresión histórica. Hay que crear nuevos lectores, y escribir para que eso sea posible. También un sector grande del público quedó anquilosado. Y una enorme mayoría es ajena a la lectura.
Nuestra propuesta se centra en la narrativa argentina. Pero en una novedosa, irreverente. Sólo publicamos lo que nos gusta y si va en este camino. En el largo plazo puede haber cambios, pero el eje siempre va a ser el mismo.


GC: ¿Qué piensan publicar en 2014?
CV: La próxima edición será Parando en todas, un libro de relatos de María Laura Frecha. Nos encanta. Estamos ansiosos por sacarlo y que llegue a los lectores. Para mayo va a estar en la calle, seguro. Tenemos en carpeta, al menos, tres textos más para este año. Pero ya los anunciaremos en su momento. Trabajamos todos en esto después de nuestros trabajos, y la cosa no está fácil. Pero lo hacemos con entusiasmo, tranquilos y convencidos de nuestro andar.

viernes, marzo 21, 2014

El monstruo (Daniel Moyano)

Tal vez este sea uno de los cuentos más kafkianos de Daniel Moyano. En todo caso, la fascinación del protagonista por un monstruo que no logra conocer, la postergación indefinida de esa visita y la alienación de la sociedad frente a lo excepcional son algunos de las reflexiones que se despliegan en este hermoso y moroso relato. Hacía mucho que no posteaba algo de Moyano, vaya entonces esta entrada como reivindicación de su obra, otro conjunto de relatos y novelas condenado al limbo de la literatura argentina.

El monstruo (1960) (Daniel Moyano)

La verdad es que yo me había atrasado mucho. Cuando por fin estuve en condiciones de dejar mis actividades por unos días para realizar un corto viaje al interior y ver el fenómeno que en su momento comentaron todos los diarios, ya casi nadie hablaba del monstruo. Hubiera querido ir el mismo día que apareció, hacía ya dos meses, en aquel viejo depósito de maderas, pero fue imposible obtener el permiso necesario. Para ello hablé con el gerente, pero éste se burló de mi exaltación y me dijo, entre otras cosas, lo siguiente: “Veo que está usted muy entusiasmado y que mide las posibilidades de un viaje a través de su entusiasmo. En realidad, no creo que tenga importancia este asunto. Todos hemos visto fenómenos en nuestra vida, y no es ésta la primera vez que usted va a verlos. Ya mi padre me habló alguna vez de un fenómeno semejante y se refirió también a otro que había visto mi abuelo en Europa. Como ve, no es nada nuevo. Cada uno, o cada generación, tiene en su mente el recuerdo de algo parecido. Usted habla y obra como si éste fuera el único en el mundo. Me parece que exagera un poco. Podría argüir que por sus características este fenómeno es realmente inusitado, pero yo puedo asegurarle que en el fondo es el mismo de siempre. Podrá ser todo lo raro que usted quiera, más raro aún que los monstruos vistos por mi padre y por mi abuelo, pero toda su rareza, que es lo único que tiene, no es más que la apariencia de un viejo problema. Yo me he acostumbrado a verlo todo bajo el molde que me forjé ante mi primer contacto con las cosas, y así nunca he tenido problemas de fondo. Claro está, usted ve el monstruo solamente, y comete entonces un error de percepción. Ya se acostumbrará a ver cualquier fenómeno aparentemente inusitado sin alterar en nada su vida cotidiana. Por ahora, usted ve, es imposible conseguirle ese permiso. El balance debe estar terminado antes de fin de mes. Como usted mismo acaba de decírmelo, faltan pocos días para su licencia. ¿Por qué no esperar hasta entonces? Así puede verlo todo el tiempo que quiera. Yo mismo quisiera verlo, pero no podré hasta fin de año”.

martes, marzo 18, 2014

Los trazos del blues


Todavía me niego a aceptar la sentencia "El blog ha muerto". Las razones existen y una de ellas es la supervivencia de blogs que siguen explorando los mundos de la imaginación a través de posts, aislados o en serie, con multimedia o puro texto. Uno de mis blogs favorito continúa siendo La Biblia de los pobres. Recomiendo particularmente el trabajo de referencias cruzadas entre historieta y blues (y youtube), realizado en la serie de posts: El blues del detective. La música de Alack Sinner. Gracias por mantener encendida la llama de la esperanza blogger.

sábado, marzo 15, 2014

Viñetas serias 2014: congreso internacional de historietas


Se viene el nuevo congreso de Viñetas serias. La página web que lanzaron está muy bien y ya está abierta la convocatoria para los abstracts (hasta el 31 de marzo). Ahí estaremos! Enhorabuena!

martes, marzo 11, 2014

seguir el hilo rojo

Primera entrega: la escritura es un hecho atómico (sobre hecho atómico ediciones)
Segunda entrega: los matices del gris (sobre 17grises editora)
Tercera entrega: una mirada extrañada (sobre China editora)
Cuarta entrega: las huellas de la imaginación (sobre Fiordo editorial)

El proyecto editorial elegido para esta quinta entrega sobre editoriales independientes es Hilo rojo editores (web, blog, facebook, twitter). Se trata de un sello editorial reciente que busca la reflexión sobre el sujeto subalterno y el pensamiento postcolonial, por ejemplo, a través de la traducción de textos raros de autores como Tzvetan Todorov y Gayatri Cahjavorti Spivak. Las respuestas a la entrevista estuvieron a cargo del editor Pablo Lesser.



GC: En la página de la editorial, explican el nombre "hilo rojo editores": el hilo como vínculo, como modo de cartografiar. Sin embargo, ¿de dónde y por qué toman la figura del "hilo rojo"?
PL: Pensamos la editorial como un rescate, un nuevo transitar de los olvidos, los márgenes. Sin pretender unificar esas voces silenciadas en un único relato -porque aquello que se silencia es múltiple y polimorfo- creemos que tampoco debemos aceptar sin más esa disgregación. Hay ciertos puntos que es productivo y potente unir, relacionar, que trabajen sinérgicamente. Y esto forma uno –o muchos- hilos rojos por los que se puede releer el pasado y el presente. En este sentido tomamos muy libremente el espíritu de la letra de Ernst Bloch y de su lectura a contrapelo de la tradición bíblica que le permitía hallar un “hilo rojo” subversivo y esperanzador. Sin embargo esta idea, con sus matices, abunda en el marxismo y en la teoría crítica; y esa polisemia, nos es afín.

GC: Los dos libros publicados, Sobre la deconstrucción de Spivak y Mijail Bajtin: el principio dialógico de Todorov, tienen una particularidad: cada autor se coloca en el rol de lector para escribir su texto. Es decir, hay una suerte de puesta en abismo: los lectores leen a otros lectores. ¿Cómo piensan la relación entre el autor, el lector y los textos, desde su proyecto editorial? ¿Esta se refleja en sus criterios de selección?
PL: Estos libros iniciales forman parte de la colección Heteroglosias. Nombre que tomamos, ahora sí, más apegados al concepto acuñado por Mijail Bajtín para dar cuenta de la incorporación de la palabra ajena en el propio discurso. Lo que nos resulta atractivo de este tipo de textos en los que un autor presenta el pensamiento de otro, es que evidencia su propia lectura. Lo que presentan es su propio aparato de lectura. Y esto arroja luz no solo sobre el pensamiento comentado, sino también, sobre el comentador.


GC: ¿En qué lectores están pensando al armar el catálogo?
PL: Si tuviéramos que pensar un lector o lectora ideal sería, básicamente, una persona curiosa. Puede tratarse de un iniciado o de un lego, de un académico, de un profesional o de alguien absolutamente desvinculado de estos temas. Pero nuestro lector imaginado es alguien que encuentra el placer del texto en la posibilidad de descubrir, de pensar y de sumergirse en la propuesta del texto. Como editores lo que intentamos es que cada cual encuentre en el libro las herramientas para la propia experimentación de esa travesía, llegue uno cargado de erudición o despojado de todo saber.

GC: ¿Qué los decidió a publicar estos primeros títulos? ¿Por qué volver sobre Bajtín, a través de Todorov? ¿Por qué seguir traduciendo a Spivak, de quien solo se había traducido poco hasta el momento?
PL: La elección de los títulos se basa en nuestros intereses personales, en las preguntas que abrieron nuestro propio itinerario, y responde a las que consideramos las tareas de nuestro tiempo: pensar el sujeto subalterno y la condición postcolonial. Y para ello pertrecharse de las herramientas de análisis necesarias, como la deconstrucción y el análisis crítico de los discursos sociales. Pero, por supuesto, las obras que ofrecemos al público pueden servir a diversos propósitos.
En el caso de Spivak, si bien existen varias traducciones editadas por Cuenco del Plata, Akal, Paidós y Palinodia, encontramos este texto, inédito en español, que sin dudas era por demás importante que pudiera acercarse a los lectores.


GC: ¿Qué piensan publicar en 2014?
PL: Después de un 2013 en donde decidimos presentarnos y dar nuestro puntapié inicial en el sector editorial, en el 2014 estamos llenos de proyectos. Por un lado, algunos que venimos arrastrando desde lejos que es editar algunos clásicos del marxismo como los textos tardíos de Louis Althusser o la obra casi desconocida en nuestro campo intelectual de Sohn-Rethel. Por otro lado, estamos pensando en una colección que reúna textos significativos sobre una problemática particular. Pero para no contarles el final, esperen a verlos en las librerías.

martes, marzo 04, 2014

Presentación Informe sobre ectoplasma animal de Roque Larraquy y Diego Ontivero


La comemadre auguraba un buen comienzo para Roque Larraquy: una reflexión sobre el cuerpo y el poder en dos épocas diversas, desde la ciencia y el arte.
Ahora, presenta su segundo libro (no me animaría a llamarle novela), Informe sobre ectoplasma animal (Eterna cadencia, 2014), ilustrado por Diego Ontivero (una ilustraciones abstractas alucinantes). Creo que la última vez que escuché la palabra 'ectoplasma' fue en Los cazafantasmas. Esta segunda novela parece volver sobre asuntos científicos e incorporar la reflexión sobre el arte a través de las ilustraciones de Ontivero. 
Veremos qué nos deparan los casos de ectoplasma animal y las discusiones científicas de los médicos argentinos de la primera mitad del siglo XX; qué resonancias (bio)políticas podrá tener este relato para nosotros, lectores en el siglo XXI.

lunes, marzo 03, 2014

Diario de Manhattan (Néstor Sánchez)

Diciembre
lunes 5
La elocuencia íntima sobradamente íntima de un año que termina en la vicisitud constante entre comprensión o penumbra. Aparecer en esta isla, recorrerla incluso en sus gangrenas, es como adjudicarle verosimilitud: a veces, sin embargo, se parece demasiado a una metáfora de toda humanidad que decae degradándose; otras, un museo perfecto de hasta el último pormenor de lo que no debe hacerse.
Lean, relean, descubran, redescubran la escritura de Néstor Sánchez en este relato autobiográfico, alucinante y poemático: "Diario de Manhattan". Todo el relato acá: http://www.nestorsanchezescritor.com/diaro-de-manhattan/