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jueves, mayo 21, 2020

Las carcajadas de Marcelo Fox

Mi investigación alrededor de Fox, autor de Invitación a la masacre (1965) y Señal de fuego (1968), tuvo su primera condensación en un tríptico de ensayos publicados en la revista Invisibles, entre diciembre de 2018 y octubre de 2019. ¿Por qué leer a Fox? ¿En qué época, en qué ciudad, en qué constelación de textos y autores escribía? ¿Cuál es la historia detrás de este fantasma oscuro y burlón?, fueron algunos de los interrogantes que me movilizaron. 
Hojear o leer Invitación... es una experiencia movilizante, sea por el rechazo o por la fascinación que sus páginas generan. Acercarse a un libro tan extraño como Señal de fuego, con sus aforismos y esvásticas rojas es sentir una piedra molesta en el zapato, es adivinar el sentido de un monolito poético. 
En este post, recopilo ese tríptico que comienza con un ensayo general sobre la figura de Fox, continúa con una lectura de Invitación a la masacre y finaliza con una inmersión literaria-esotérica en Señal de fuego y la muerte del joven escritor. Lo hago para que se puede leer en continuidad, porque estos tres ensayos forman una primera condensación, un primer preparado alquímico para invocar al fantasma foxiano que siga dando sus carcajadas en la noche de esta Gran Llanura de los Chistes.

Primer ensayo: "Marcelo Fox, un muerto punk"


A principios de los años 60, Marcelo Fox, quien se presentaba como “Emperador secreto del mundo”, fue un escritor inclasificable de la vanguardia artística porteña. Habitué del Moderno, integrante lateral del grupo Opium, autor de poemas en revistas contraculturales, tenía el íntimo deseo de “espantar al burgués”.


Segundo ensayo: "Marcelo Fox, lector de Lautréamont"

En esta segunda entrega sobre el escritor argentino Marcelo Fox, que gravitó en la escena porteña a mediados de los años 60 con su intensa vocación de espantar al burgués, analizamos la influencia que tuvo la literatura de Lautréamont en la vida y obra del autor de Invitación a la masacre, y los escritores de su generación.


Tercer ensayo: "Una cruz para Marcelo Fox"


En esta última parte de la investigación sobre el escritor Marcelo Fox, analizamos el alcance que tuvieron en su libro, Señal de fuego, las ideas en torno al esoterismo y el ocultismo. Estas ideas, atravesadas por el nazismo, le permitieron elaborar en su obra final aforismos de una enorme carga poética y visual, con las que imaginó la destrucción del mundo. A continuación del ensayo, una selección de textos de Señal de fuego.

domingo, junio 28, 2015

La viuda pobre, la Convención de Berna y el artista de vanguardia

La figura de la viuda pobre como punta de lanza —muchas veces sumada a los huérfanos desahuciados del hombre de letras— fue durante bastante tiempo un bonito comodín en la discusión sobre los derechos de autor y, en particular, sobre el plazo post-mortem que cubriría el reconocimiento de dichos derechos. Al menos desde la muerte de Jorge Luis Borges (1986), la literatura argentina ha visto consolidarse esta figura pero ya no como retórica sino como entidad de carne y hueso, con nombre y apellido. María Kodama se llama la viuda (no tan) pobre que aprovecha el “disfrute hereditario de la obra artística” de Borges. Ese primer anacronismo acompaña a Kodama en su curiosa “defensa” de los textos de Borges.
Sin embargo, la noticia del procesamiento del escritor argentino Pablo Katchadjian por su libro “El Aleph engordado” (publicado en 2009 por una editorial pequeña perteneciente al autor, con una tirada de cerca de 200 ejemplares) ha terminado demostrando que en el caso de la viuda de Borges la postura intransigente y persecutoria tiene más que ver con los derechos morales de la obra que con los derechos económicos.
Algunas ideas que escribí sobre el procesamiento a Pablo Katchadjian siguen acá.

miércoles, diciembre 10, 2014

Sobre Ayotzinapa y la Catrina garbancera

Acaso sin saberlo, pero con todo el peso de su clase, Sofía Castro ha cumplido el mandato del anatema mexicano: La Catrina garbancera que festeja Halloween mientras el pueblo reclama por sus muertos, por sus jóvenes, por sus estudiantes de la carrera de maestros normales, histórica formación de cuadros revolucionarios que han quedado como recordatorio de aquel hito que reaparece como viejo topo.
Lean, difundan y comenten este post sobre la masacre de Ayotzinapa de Pablo Turnes en el blog La Biblia de los Pobres. Un texto breve que enciende la esperanza en el análisis de la imagen como análisis política, una lectura de figuras y gestos. Tal vez una de las ultísimas joyas que pueden dar estos suburbios virtuales en extinción llamados "blogs". Gracias, Pablo.

sábado, noviembre 09, 2013

El sonido del miedo


En noviembre de 2005, un numeroso grupo de periodistas internacionales informaron que la fuerza aérea israelí estaba usando bombas sónicas, bajo la cobertura de la noche, con el nombre de "bombas de sonido” en la Franja de Gaza. Llamamos 'bomba sónica' al efecto de baja frecuencia y alto volumen provocado por aviones que vuelan a poca altura y más rápido que la velocidad del sonido. Sus víctimas las compararon con el muro de aire a presión que genera una explosión masiva. Los informes sobre sus efectos incluyen ventanas rotas, dolor de oído, sangrado de narices, ataques de ansiedad, insomnio, hipertensión y algo usualmente calificado como “sacudida interna”. A pesar de las protestas por parte de palestinos e israelíes, el gobierno alegó que las bombas de sonido eran “preferibles a las reales”. ¿Cuál es el objetivo de estos ataques a poblaciones civiles? ¿Y qué nuevos modos de ejercicio del poder ejemplifican estos -no tan- nuevos métodos? Como sucedió tanto con la adopción por parte del ejercito estadounidense de las tácticas de “sorpresa y conmoción” en los ataques preventivos de Iraq como con las bocinas de los apoyos a proximidad durante la blitzkrieg de la Segunda Guerra Mundial, el objetivo ha sido debilitar la moral de la población civil creando un clima de miedo a través de una amenaza que era preferiblemente no-letal, pero, muy posiblemente, igual de perturbadora que un ataque verdadero. El miedo puramente inducido por efectos de sonido, o, por llamarlo de otro modo, aquel que se sitúa en el espacio de indecibilidad entre un ataque sónico o uno “verdadero”, es lo que llamamos un miedo virtualizado. El miedo que en este caso se vuelve totalmente ajeno de la necesidad por ser “controlado”. Y, por supuesto, ese miedo inducido sónicamente no por ello es menos real. En él, se activa exactamente el mismo mecanismo de defensa ante un posible futuro no deseado, quizás aún mas poderoso por su presencia espectral. Aún es más, estas innovaciones armamentísticas no tienen porque provocar la desmovilización enemiga, prevenir un futuro indeseable, sino que más bien tienden a provocar, a incrementar la sed de conflicto, a precipitar el futuro.

Guerra Sónica: sonido, afectos y ecología del miedo rastrea las resonancias provocadas por estas innovaciones, al igual que también investiga su impacto en la forma en que siente la población. Y no nos referimos solo a sus emociones personales, subjetivas e individualizadas, sino más bien a sus sentimientos colectivos o, más exactamente, a eso que llamamos 'afectos'. Específicamente, prestaremos más interés por los entornos, o ecologías, en los que el sonido contribuye con una atmósfera o ambiente inmersivo de miedo y amenaza –cuando decimos que el sonido ayuda a crear una mala vibración. A esta dimensión del encuentro se le llamará 'tonalidad afectiva', un termino que tiene una obvia, pero poco explorada, relación con como el sonido modula el ánimo. Mientras que en los ejemplos anteriores las armas sónicas no producían más que ansiedad, las vibraciones intensas no amenazan solo a las disposiciones emocionales traumadas o a la fisiología de la población, sino que también afectan a la misma estructura de nuestras construcciones y muros.
En 2012, Rosendo González Núñez brindó un anticipo de la introducción al español de Sonic Warfare, de Steve Goodman. La traducción puede leerse acá; el libro original en inglés, acá. Visiten La Ciudad Technicolor, un blog exquisitamente deleuzeano.

miércoles, octubre 16, 2013

Lo que se llama pop



Visto en wtf? microsiervos.

domingo, mayo 05, 2013

Es una nena...

A esta última deficiencia, ya examinada, los censores suelen agregar otros dos motivos de objeción [frente a la cultura de masas]: efectos corruptores sobre la conducta individual o colectiva y una gravitación perjudicial en la "cultura elevada". Por supuesto, los mecanismos de la "cultura de masas" ejercen un poderoso influjo y estimulan la imitación de ciertos modos de comportamiento; a causa de ello, es lícito considerar muy nocivo todo impulso que esta producción estimule hacia la inconducta o la delincuencia; sin embargo, todavía no se ha establecido convenientemente el alcance que estos vehículos difusores pueden tener en el deterioro de las costumbres; inclusive, una opinión bastante aceptada se inclina a considerar poco verosímil que un adulto normal trate de emular una acción reñida con las pautas establecidas por el consenso social; en tal caso, parecería razonable conjeturar que la abundante producción impresa que gira alrededor del sexo y de la violencia cumple una suerte de función liberadora, destinada a permitir la descarga imaginaria de aquellas necesidades psíquicas que se tornan urgentes en una existencia urbana y sedentaria, pero que no es posible expresar de manera legítima en la acción; por consiguiente, las consecuencias serían más bien reguladoras que perturbadoras y obrarían a semejanza de lo que sucede con los cuentos de hadas, donde a menudo los psicoanalistas han creído descubrir manifestaciones primarias de sadismo que algunos educadores consideran perjudiciales para el auditorio infantil, pero que tal vez ofrecen una conveniente vía supletoria de escape para disposiciones naturalmente crueles, de modo que estos relatos cumplirían la finalidad útil de adiestrar al niño en la eliminación, por medio de la fantasía, de lo que acaso pudiera de otra forma canalizarse en actos reales; es admisible suponer que se den casos como el del "penado alto" en Wild Palms (Palmeras salvajes), que ingresó en la delincuencia instigado por el ejemplo de los bandidos de una novela, pero no parece justo generalizar esta hipótesis. (Más positivamente peligroso es el hecho que se puso en evidencia en una reciente causa criminal abordada por la justicia inglesa, cuando se comprobó que un testigo había sido prácticamente sobornado por un periódico sensacionalista para obtener la condena de los acusados, con el objeto de aprovechar el estruendo del asunto). Sea como fuere, Edgar Morin, con una amplia versación en "cultura de masas", ha señalado que, a su juicio, las dos series contradictorias de opiniones son igualmente ciertas: la violencia como puro espectáculo estimula y apacigua a la vez; "estimula en parte la imitación de los adolescentes, en quienes la proyección e identificación no se distribuyen de manera racionalizada como en los adultos"; "pero al mismo tiempo apacigua", también de forma parcial. No obstante, añade el mismo autor, el punto fundamental consiste en que la expresión imaginaria de violencia no es la causa sino el síntoma de un residuo que no ha podido ser desarraigado de la vida civilizada y que pone de manifiesto con tremenda elocuencia una predisposición sanguinaria fácilmente actualizable.
Rest, Jaime (2005 [1967]): "Literatura y cultura de masas" en Arte, literatura y cultura popular, Buenos Aires, Norma, pp. 127-128.

miércoles, abril 24, 2013

666


¿Cuál es la exploración que propone Langer con Los 666 rostros de Satán? Los retratos de hombres y mujeres en diferentes países y épocas que comparten rasgos similares, los rostros donde se anidaría el mal bajo el lema "El mayor éxito del demonio es hacernos creer que no existe", me producen dos efectos. Por un lado, siento la banalidad del mal a través de esas muecas que parecen no esconder nada, ser una pura superficie que en determinado contexto se vuelve uno de los rostros del mal. Por otro lado, en cambio, me llega un efecto irónico: como si Langer nos estuviera mostrando que si se quiere se puede encontrar el rostro de Satán en cualquier rostro, paranoia pura, siempre se trata de demonizar al otro, de hallar en su otredad la señal del mal. 
No sé si el proyecto de Langer será un futuro libro, es un simple blog o si son retratos que fue realizando a lo largo de sus días como dibujante e historietista, lo que sí sé es que junto a Mamá Pierri y La Nelly, Los 666 rostros de Satán son otro aporte a los territorios de la sátira y la acidez humorística de la historieta argentina.

viernes, octubre 26, 2012

Interceptadísimos

Leo en la Hecho en Buenos Aires de octubre una entrevista a Julián Assange, el fundador de Wikileaks, y me reencuentro con el glorioso discurso paranoico (ellos son Google y la NSA, aquellos que están detrás de los telones cibernéticos). Va un fragmento divino con un concepto a tener en cuenta, la interceptación.

JG– ¿Cuál es el impacto que los movimientos y las redes sociales tienen en este momento en que vivimos?

JA– Si hay redes y movimientos sociales, entonces hay un rival.Existe la posibilidad de conectarse a los deseos y pensamientos de todos, por ejemplo, cuando haces una búsqueda en Google, el sitio la registra permanentemente. Porque Google trabaja desde Estados Unidos, Google te conoce mejor de lo que te conoces a ti mismo, recuerda lo que estuviste buscando hace dos días, hace tres horas, Google lo recuerda, te conoce incluso mejor que tu mamá.

JG
– ¿ A dónde va esta información?

JA– Esa información es almacenada por Google, pero también es interceptada por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. La gente en Latinoamérica podría no darse cuenta de ésto, pero la posición geográfica de Estados Unidos es tal que le ha dado un gran poder a sus agencias de inteligencia, comunicaciones fluidas hacia Europa, hacia Asia.

La información de Latinoamérica atraviesa Estados Unidos, es interceptada por la NSA y luego viene el juego de la interceptación, decir: ¡Ha! Es un individuo interesante, yo a esta hora vi que abrió un correo aquí, creó un portal, trató de llamar a su mamá en Madrid. Es el juego nuevo es la interceptación, registran todo, es más barato registrar todo, desde América Latina a Estados Unidos, y almacenarlo durante un par de años.

Te vuelves interesante para Estados Unidos y sus amigos, regularmente dicen: revisemos qué estaba haciendo Assange hace unos años, revisemos quiénes son sus amigos, con quién se está comunicando.

Esto no es especulación, existen compañías por todo el mundo que venden equipos para hacer esto, y tienen las guías de mercadeo para las agencias de inteligencia. Aquí es donde esto es aplicable, éste es el costo, puedes interceptar todo, no tienes que preocuparte en determinar qué persona es interesante, simplemente intercepta todo y almacena todo. Esta denuncias la publicamos nosotros a principio de año, se trata del llamado el Spy File.

La entrevista completa puede leerse en la Hecho o acá.

sábado, octubre 06, 2012

Esto no es una regadera



Más humor petiso-político de Diego Parés, acá.

lunes, septiembre 24, 2012

La crisis ya causó


Nótense los sustantivos 'gente' y 'crisis'. Nótese la enumeración exhaustiva. Nótese la cara del pobre Felipe. Compárese.

miércoles, agosto 01, 2012

Una cinta mortal

"Es el comienzo del fin", ésta fue la reacción inmediata a las noticias del agregado científico de una de las embajadas mayores de Washington. "Si se pueden producir genes, a la larga se podrán producir nuevas virosis para las que no haya cura. Y pequeños países con buenos bioquímicos podrían generar armas biológicas de esa índole. Sólo se necesitaría un pequeño laboratorio. Si se puede hacer, alguien lo hará." Por ejemplo, podría crearse un virus mortal que contenga el mensaje codificado de la muerte. Una cinta mortal, de hecho. Sin dudas los detalles técnicos complejos y quizás un equipo de sonidistas y camarógrafos trabajando con bioquímicos nos daría las respuestas.
Burroughs, William (2009): La revolución electrónica, Buenos Aires, Caja Negra, pág. 56.

viernes, junio 22, 2012

El milagro de Ronaldo



Visto en Yahoo!

miércoles, junio 20, 2012

Autoinmune

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Con frecuencia, los clientes acuden aquí porque alguien tiene acceso a su cuenta y la está usando sin su conocimiento para enviar correo no deseado. Para protegerte a ti y a tus contactos, hemos quitado las respuestas automáticas de Hotmail o las cuentas vinculadas que puedas haber tenido.
Mis sospechas son: como me niego terminantemente a colocar mi número teléfonico como "medida de seguridad", ellos se meten en mi cuenta y mandan spam virósico. Luego, aluden a que "alguien" habría entrado (quién querría entrar en una cuenta que ya casi no utilizo) y me ofrecen su seguridad, una estrategia de inmunización: inocular en mi mail-organismo una dosis de aquello que ellos quieren evitar. Y de yapa, micropolítica de prevención: para "protegerme" me quitan la posibilidad de respuesta automática o mail vinculado para acceder a mi cuenta. Todos los caminos conducen a Roma: mi número telefónico o la eterna cuarentena de mi mail-organismo.

domingo, junio 03, 2012

La flexión paranoica (VII)

13 de enero de 1938. Yo solía decir a Raquel: "Hay dos tipos de mujeres. La mujer-bibelot que se puede manejar, manipular, acariciar con la mirada, y que es el adorno de una vida de hombre. Y la mujer-paisaje. A ésta se la visita, uno se adentra en ella, y en ella uno corre el riesgo de perderse. La primera es vertical, la segunda horizontal. La primera es voluble, caprichosa, exigente, coqueta. La otra es taciturna, obstinada, posesiva, memoriosa, soñadora".
Ella me escuchaba con el entrecejo fruncido, buscando en mis palabras lo que podía ser descortés para con ella. Entonces, para hacerla reír, fingía proseguir mi exposición en otros términos: "Hay dos tipos de mujeres, repetía. Las de cuenca parisina y las de cuenca mediterránea"* e indicaba con las manos un tamaño pequeño y otro grande. Ella sonreía, preguntándose con un resto de inquietud si yo no la clasificaba en el género ancho al que por cierto pertenecía sin la menor sombra de duda.
Pues esta muchachita desenvuelta es indiscutiblemente una mujer-paisaje; una cuenca mediterránea (por otra parte su familia es originaria de Salónica). Tiene un cuerpo amplio, acogedor, maternal. Yo me guardaba de decírselo por temor a irritarla —pues para ella la palabra es siempre caricia o agresión, nunca espejo de verdad— y le ocultaba más aún las reflexiones que se me ocurrían por ejemplo al posar mi mano sobre el hueso de su cadera, muy desarrollado, en forma de promontorio, dominando todo el paisaje. Entre los macizos de los muslos, el vientre huidizo, cumbre friolenta surcada de ansiedad. Me interrogaba a mí mismo acerca de ese concepto misterioso: el sexo de la mujer. No es por cierto ese vientre decapitado lo que puede aspirar a tal título, salvo en virtud de la simetría que presentan, groseramente el cuerpo de la mujer y el del hombre. El sexo de la mujer. Nos sentiríamos tal vez más inspirados buscándolo a nivel del pecho que lleva triunfalmente sus dos cuernos de abundancia...
La Biblia arroja sobre este punto una extraña luz. Cuando leemos el comienzo del Génesis nos llama la atención una contradicción flagrante que desfigura ese texto venerable. Dios creó el hombre a su imagen, lo creó a imagen de Dios, los creó macho y hembra. Y Dios los bendijo y les dijo: "Sed fecundos, creced, multiplicaos, poblad la tierra y sometedla..." Este súbito paso del singular al pural resulta ininteligible, tanto más por cuanto la creación de la mujer a partir de una costilla de Adán sólo ocurre mucho más tarde, en el capítulo II del Génesis. Todo se aclara, en cambio, si se mantiene el singular en la frase que he citado. Dios creó el hombre a su imagen, es decir macho y hembra a la vez. Él le dijo: "Crece, multiplícate", etc. Más tarde, comprueba que la soledad que implica el hermafroditismo no es buena. Sume a Adán en el sueño y le saca, no una costilla, sino un "costado", un lado, una parte, es decir sus partes sexuales femeninas con las que Él hará un ser independiente.
Así se entiende por qué la mujer no tiene propiamente hablando partes sexuales; es que ella misma es parte sexual: parte sexual del hombre, demasiado voluminosa para llevarla permanentemente, depositada pues la mayor parte del tiempo para retomarla cuando se la necesita. Es además algo propio del hombre —y no, en cambio, del animal— poder en cualquier momento ajustarse un instrumento, una herramienta, un arma que justamente necesita, pero de la que puede desembarazarse inmediatamente, mientras que el cangrejo está condenado a arrastrar siempre sus dos pinzas con él. Y del mismo modo que la mano es el órgano de acoplamiento que permite al hombre empuñar según sus necesidades un martillo, una espada o una pluma, su sexo es órgano de acoplamiento de las partes sexuales, más que parte sexual en sí.
Si esto es verdad, hay que juzgar severamente la pretensión del matrimonio de volver a unir del modo más estrecho e indisoluble posible, lo que fue separado. ¡No unáis lo que Dios ha desunido! ¡Vano conjuro! Nadie se sustrae a la fascinación más o menos consciente del Adán arcaico, cargado con todos sus pertrechos reproductores, viviendo acostado, incapaz tal vez de caminar, seguramente de trabajar, perpetuamente presa de transportes amorosos de inusitada perfección —poseedor-poseído en un mismo arrebato—, salvo quizá —¡y aun así quién sabe!— en los períodos en que se hallara encinta de su propia obra. ¡Cómo estaría equipado entonces el fabuloso antepasado, hombre portamujer convertido por añadidura en portaniños, cargado y recargado, como esas muñecas que encajan las unas en las otras!
La imagen puede resultar ridicula. A mí, tan lúcido, en cambio frente a la aberración conyugal, me emociona, me despierta a no sé qué nostalgia atávica de una vida sobrehumana, ubicada por su plenitud aun por encima de las vicisitudes del tiempo y la vejez. Pues si en el Génesis hay una caída del hombre, no es ésta el episodio de la manzana —que indica por el contrario una promoción, el acceso al conocimiento del bien y del mal— sino ese desmembramiento que partió en tres al Adán original, sacando del hombre la mujer, luego el niño, creando simultáneamente esos tres desdichados, el niño eterno huérfano, la mujer abandonada, temerosa, siempre en busca de un protector, el hombre ágil, alerta, mas como un rey que ha sido despojado de todos sus atributos para poder someterlo a trabajos serviles.
El matrimonio no tiene más sentido que remontar la pendiente, restaurar el Adán original. Pero, ¿no hay más que esta irrisoria solución? (pp. 26-30)

* Juego de palabras intraducibles. Bassin significa en francés cuenca fluvial y al mismo tiempo pelvis. (N. de la T.)

Tournier, Michel (1979[1970]): El rey de los Alisos, Buenos Aires, Sudamericana.

viernes, abril 27, 2012

Slavoj Zizek presenta...



Acá, pueden verse los capítulos de "La perversa guía del cine", una serie de videos con fragmentos de la historia del cine, analizados por Zizek, desde su peculiar perspectiva filosófico-psicoanalítica. Muy bueno. Gracias, Leandro.

sábado, abril 21, 2012

La persistencia del relato

Sobre la base de un esquema de desarrollo con tres fases —separación del individuo de su comunidad social, prueba extraterritorial y maduración, reintegración—, que el etnólogo Arnold van Gennep desarrolló en Les rites de passage (1909), el ya mencionado Victor Turner describe la historia de iniciación como (p.ej. Turner, Ritual, p. 34s.). Es posible diferenciar estas iniciaciones , marcadas por el esquema de búsqueda, de otros esquemas de acción de iniciación, a los que Burkert llama tragedia de la niña adolescente (Burkert, Kulte, pp. 89-100). Se trata en este caso de una forma femenina de la iniciación, que, según Burkert, se resume en cinco funciones, siguiendo la morfología del cuento maravilloso de Propp (Kulte, pp. 91s.): (1) La niña es forzada a dejar su hogar. (2) Vive en un lugar solitario y extraño. (3) Un hombre (humano, dios, demonio) irrumpe y la embaraza. (4) La niña embarazada atraviesa una fase de sufrimientos (castigos, cautiverio, expulsión). (5) La niña es salvada y da a luz a su hijo. Burkert ve el fundamento socio-biológico del esquema de acción de la tragedia de la niña adolescente en el proceso por el cual la niña se convierte en madre, con los estadios intermedios, que van desde de la primera menstruación (el inicio de la madurez sexual suspende la estructura familiar) y la primera relación sexual hasta el nacimiento de la descendencia. El cuento maravilloso de Rapunzel es un ejemplo de esta tragedia de niña adolescente. En la versión de los Kinder- und Hausmärchen (pp. 75-78) de los Grimm, la pequeña Rapunzel debe huir de sus padres bajo la protección de una hechicera (= 1). Esta encierra a la niña de doce años en una torre solitaria (= 2). Años más tarde, el hijo de un rey da con la torre, conoce a Rapunzel y la deja embarazada (= 3). La hechicera descubre la relación entre ambos, corta a Rapunzel su hermoso cabello y la abandona en un desierto (= 4). Rapunzel da a luz un niño y una niña; después de mucho tiempo, el hijo del rey la encuentra y la lleva a su reino como esposa (=5).
Martínez, Matías; Scheffel, Michael (2011[1999]): Introducción a la narratología, Buenos Aires, Las cuarenta, pp. 224-225.

sábado, marzo 31, 2012

La flexión paranoica (VI)

13 de mayo de 1938. La inversión benigna. Ésta consiste en restablecer el sentido de los valores que la inversión maligna ha dado vuelta precedentemente. Satán, amo del mundo, ayudado por sus cohortes de gobernantes, magistrados, prelados, generales y policías, presenta un espejo ante la faz de Dios. Y con esta operación, la derecha pasa a ser izquierda, la izquierda pasa a ser derecha, al bien se le llama mal y al mal se le llama bien. Su predominio en las ciudades se manifiesta, entre otros signos, en las innumerables avenidas, calles y plazas dedicadas a militares de carrera, es decir a asesinos profesionales, muertos todos, por supuesto, en la cama, porque no hay nada satánico sin un toque grotesco que es como la rúbrica del Príncipe de las tinieblas. Hasta el asqueroso nombre de Bugeaud, uno de los más abominables carniceros del siglo pasado, deshonra las calles de varias ciudades de Francia. La guerra, mal absoluto, es fatalmente objeto de un culto satánico. Es la misa negra celebrada a la luz del día por Mammón, y los ídolos salpicados de sangre, ante los cuales se obliga a arrodillarse a las multitudes engañadas, se llaman: Patria, Sacrificio, Heroísmo, Honor. El sitio más relevante de ese culto es el Hotel de los Inválidos, que yergue su gran pompa de jabón clorada, hinchada por las emanaciones de la Carroña imperial y de algunos asesinos secundarios que allí se pudren. Hasta la estúpida masacre del 14-18 tiene sus ritos, su humeante altar bajo el Arco de Triunfo, sus turiferarios, como tuvo sus poetas, Maurice Barres y Charles Péguy que pusieron todo su talento e influencia al servicio de la histeria colectiva de 1914, y que merecen ser elevados a la dignidad de Grandes descuartizadores de la juventud, con muchos otros, por supuesto.
Ese culto del mal, del sufrimiento y de la muerte, va acompañado lógicamente por el odio implacable hacia la vida. El amor, preconizado in abstracto, es perseguido encarnizadamente en cuanto reviste una forma concreta, toma cuerpo y se llama sexualidad, erotismo. Esta fuente de alegría y de creación, este bien supremo, esta razón de ser de todo lo que respira, es perseguido con diabólico ardor por toda la chusma sensata, laica y eclesiástica.

P.D. Una de las inversiones malignas más clásicas y asesinas ha dado origen a la idea de pureza.
La pureza es la inversión maligna de la inocencia. La inocencia es amor al ser, sonriente aceptación de los alimentos celestiales y terrenales, ignorancia de la infernal alternativa entre pureza e impureza. De esta santidad espontánea y como de nacimiento, Satán ha hecho un remedo que se le parece pero que es todo lo contrario: la pureza. La pureza es horror a la vida, odio al hombre, pasión mórbida por la nada. Un cuerpo químicamente puro lo es después de haber sufrido un bárbaro tratamiento para llegar a ese estado absolutamente antinatural. El hombre dominado por el demonio de la pureza siembra la ruina y la muerte a su alrededor. Purificación religiosa, depuración política, salvaguardia de la pureza de la raza, muchas son las variaciones sobre este tema atroz, pero todas monótonamente desembocan en innumerables delitos cuyo instrumento privilegiado es el fuego, símbolo de la pureza y del infierno. (pp.102-104)
Tournier, Michel (1979[1970]): El rey de los Alisos, Buenos Aires, Sudamericana.

viernes, marzo 30, 2012

De semblantes, atmósferas y espías

Leo, para mi trabajo, la novela Los 39 escalones de John Buchan (1914) y además de encontrarme con una entretenidísima historia de espías, conspiraciones y acción pre-primera guerra mundial, me sorprende este elocuente fragmento en el que la teoría de un inglés colonialista en Rodesia pone en juego la tensión entre el semblante y la identidad. 
Pero de repente recordé algo que había escuchado del viejo Peter Pienaar en Rodesia. Ya he citado a Peter en mi relato. Era el mejor explorador que haya conocido y, antes de volverse una persona respetable, varias veces había tenido problemas con la ley y fue perseguido por las autoridades. Peter habló una vez conmigo sobre el tema del engaño y tenía una teoría que justo en este momento vino a mi mente. Dijo que, exceptuando las certezas absolutas como las huellas digitales, los simples rasgos físicos eran muy poco útiles para la identificación si el fugitivo realmente hacía bien su trabajo. Se reía de cosas como el pelo teñido, barbas falsas y disparates por el estilo. Lo único que importaba era lo que Peter llamaba "atmósfera".
Si un hombre podía amoldarse perfectamente a un contexto diferente del ámbito en el que se lo había visto por primera vez y -esta es la parte más importante- realmente podía adaptarse a esas circunstancias comportándose como si nunca hubiera estado en otras, podría entonces engañar a los detectives más inteligentes sobre la tierra. Además, Peter solía contar una historia de cómo una vez había pedido prestado un saco negro y había entrado en una iglesia y compartido el mismo libro de cantos con el hombre que lo estaba persiguiendo. Si ese hombre lo hubiera visto antes rodeado de personas decentes lo habría reconocido; pero solo lo había visto apagando las luces de una cantina con un revólver.
El recuerdo de la conversación con Peter me hizo sentir reconfortado por primera vez en todo el día. Peter había sido un hombre muy sabio, y los tipos a los que perseguía eran más que inteligentes. ¿Y si estaban haciendo lo que proponía Peter? Un tonto trata de parecer diferente; un hombre astuto se ve igual pero es diferente.
Otra vez se hacía presente esa máxima de Peter que me había ayudado cuando fui peón caminero: "Si estás representando un papel, no lo podrás mantener a menos que te convenzas de que verdaderamente eres ese papel". Esto explicaba el partido de tenis. Esos tipos no necesitaban actuar, simplemente daban vuelta un picaporte y pasaban a otra vida tan natural para ellos como la primera. Suena como algo obvio, pero Peter solía decir que este era el truco de todos los criminales famosos.
Buchan, John (2010[1914]): Los 39 escalones, Buenos Aires, La estación, pp.132-133.

miércoles, marzo 14, 2012

La flexión paranoica (V)

6 de mayo de 1938. Esta mañana, en la primera plana de todos los diarios, aparecen las fotos del nuevo gabinete ministerial. ¡Asombrosa y patibularia galería! La bajeza, la abyección y la estupidez se encarnan de diferentes modos en esos veintidós rostros, que ya hemos tenido ocasión de admirar veinte veces en otras "combinaciones". Por otra parte, la mayoría de ellos formaban el ministerio anterior.
Tienes que pensar en una "Constitución siniestra" cuyo preámbulo comprenda las seis siguientes proposiciones:
1. La santidad corresponde al individuo solitario y sin poder temporal.
2. A la inversa, el poder político proviene íntegramente de Mammón. Los que lo ejercen toman sobre sí toda la iniquidad del cuerpo social, todos los delitos que se cometen diariamente en su nombre. Por eso es que el mayor delincuente de una nación es quien ocupa la posición más elevada en la jerarquía política: el Presidente de la República; después de él los ministros, y después de ellos todos los dignatarios del cuerpo social, magistrados, generales, prelados, servidores todos de Mammón, símbolos vivientes todos del magma fangoso que se llama Orden establecido, cubiertos todos de sangre de los pies a la cabeza.
3. A estas temibles funciones responden los organismos con un ajuste perfecto. Para cumplir con el más abyecto de los oficios, una selección a la inversa se encarga de cernir en el cedazo los equipos que constituyen la quintaesencia de la más sublime escoria que la nación puede ofrecer. Queda establecido que de un consejo de ministros, de un cónclave, de una conferencia internacional, se exhala un olor a carroña que aleja hasta a los buitres más cebados. A un nivel más modesto, un consejo de administración, un estado mayor, la reunión de un cuerpo constituido cualquiera, son otros tantos hatos de crápulas, que un hombre medianamente honesto no podría frecuentar.
4. En cuanto un hombre dicta la ley, se colocará al margen de ella y al mismo tiempo quedará fuera de su protección. Es por ello que la vida de un hombre que ejerza un poder cualquiera tendrá menos valor que la de una cucaracha o una ladilla. La inmunidad parlamentaria debe ser objeto de una inversión benigna que dará derecho a todos los ciudadanos a tirar, sin permiso de caza, ante la aparición de cualquier hombre político que se ponga al alcance de su fusil. Cada asesinato político es una obra de salubridad moral, y hace sonreír de felicidad a la Santa Virgen y a los ángeles del paraíso.
5. Convendría añadir a la constitución de 1875 un artículo según el cual todos los miembros de un gobierno depuesto serían pasados por las armas sin apelación y de inmediato. Es inconcebible que hombres a los que la nación retira su confianza puedan, no solamente volver impunes a sus casas, sino también proseguir su carrera política aureolados por su quiebra fraudulenta. Esta disposición tendría la triple ventaja de limpiar la sanies más cadavérica de la nación, de evitar el regreso de los mismos rostros a sucesivos gobiernos, y de aportar a la vida política lo que más falta le hace: seriedad.
6. Todo hombre deberá saber que el vestir voluntariamente un uniforme, cualquiera sea éste, lo señalará como criatura de Mammón y se expondrá a la venganza de la gente honesta. Entre el número de bestias hediondas que se puede cazar en cualquier estación, la ley deberá citar a los policías, los curas, los guardianes de plazas y hasta a los académicos. (100-102)
Tournier, Michel (1979[1970]): El rey de los Alisos, Buenos Aires, Sudamericana.

miércoles, febrero 29, 2012

Del lector de leyendas de santos, el todavía no y la vida pecaminosa


Los textos narrativos unen así dos perspectivas epistemológicas diferentes, la relativa a la praxis vital de los protagonistas, de un lado, y la analítico-retrospectiva del narrador, de otro. Para el lector, comprender un texto narrativo implica tener en cuenta ambas perspectivas.
La doble estructura epistemológica de los textos narrativos entre la perspectiva de los agentes y la del narrador encuentra su expresión quizás más clara en lo que se refiere al ámbito de los relatos literarios en determinados nombres de géneros. Designaciones como "leyenda" o "tragedia" poseen la misma particularidad lógica que las oraciones narrativas descriptas arriba. Subsumen los acontecimientos, a partir del primer episodio, en un determinado esquema de acción y comprenden lo narrado desde la perspectiva de su desenlace. Y, a diferencia de los predicados no narrativos, pueden, en retrospectiva, resultar falsos en virtud del desarrollo posterior de la historia. A modo de prueba y a fin de ilustrar esto imaginemos una leyenda de santos cristiana cuyo héroe lleva una vida en temor de Dios que cumple con todos los requisitos para una salvación futura. Después de muchos años, sin embargo, cae en las manos de infieles sanguinarios que procuran apartarlo de su fe torturándolo; en estas circunstancias, el héroe reflexiona acerca del horizonte abierto de acciones posibles, abjura de su fe y lleva adelante, a partir de allí, satisfecho, una vida pecaminosa. Un desarrollo tal convierte retrospectivamente toda la historia en algo diferente a una leyenda —como por ejemplo en una leyenda paródica—. En una verdadera leyenda, el santo es, desde su nacimiento, un futuro santo, su vida transcurre, en palabras de Clemens Lugowski, "en la absoluta seguridad del "todavía no", esto es, en la absoluta certeza de la consumación, que, de este modo, se supone dada de antemano" (Lugowski, Form, p. 28). Estos esquemas de acción asociados a los nombres de géneros son análogos lógicamente a las oraciones narrativas. Sólo retrospectivamente puede adscribirse con seguridad un texto a un determinado género.
¿Es posible concebir una cultura en la que la propia vida es llevada adelante desde una perspectiva agencial ligada al presente y, al mismo tiempo, es descrita con la certeza (no psicológica, sino) epistémica de los predicados narrativos? Nos parece que esto es lógicamente inconcebible; en cualquier caso, no se trataría de nuestra cultura. El convencimiento intuitivo del lector de leyendas de santos respecto de la certeza futura de la vida santa se debe más bien al hecho de que el lector proyecta la certeza del punto de vista retrospectivo a la perspectiva abierta de los agentes. En este caso, la forma genérica empuja la perspectiva existencial del agente a un segundo plano, sin hacerla desaparecer del todo, por cierto.
Martínez, Matías; Scheffel, Michael (2011[1999]): Introducción a la narratología, Buenos Aires, Las cuarenta, pp. 176-177.
 

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