Ya nadie respeta el misterio del sobre cerrado. Nos tentamos con abrirlo antes y ver si podemos adivinar algo: por lo general, los resultados de los análisis de sangre vienen con los parámetros normales, y si los propios guarismos están en ese rango, respiramos porque todo salió bien; en cambio, si sospechamos que algo está mal y tenemos que esperar varios días hasta que llegue el turno con el médico, podemos comenzar una búsqueda frenética en Google tratando de encontrar un alivio. Por suerte, con el test de detección del VIH no es así. A L., como a todos los que alguna vez pasamos por ese trance, el resultado le fue entregado en un consultorio por un médico: cuando el resultado es positivo, es necesario que haya alguien ahí para explicarnos qué tenemos que hacer. L. no se sorprendió, había hecho todo lo posible por contagiarse con el virus; en cambio sí le hubiera resultado extraño que el test diera negativo.
Con Soy positivo de Pablo Pérez, columna publicada en el suplemento Soy de Página/12, vuelve el folletín, vuelven las entregas literarias que nos dejan pendientes, vuelven los enredos sensuales, los placeres efímeros y los conflictos de identidad, vuelve una prosa que merodea por la sexualidad, sus dispositivos y el VIH. Pueden seguirla todos los viernes, acá.
Hoy, jueves 14 de octubre, Pablo estará leyendo algunas de las entregas de Soy positivo en Casa Brandon (Drago 236) a las 21 hs. Vayan si quieren deleitarse.

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