viernes, julio 26, 2013

Hablaron de teatro: Cossa, Rozenmacher y Walsh (1965) (Escena II)

Escena I

Escena II

Se han servido algunos whiskies, algunos cafés, se han fumado muchos cigarrillos. La periodista se dejó llevar por la gracia de la anécdota y ha olvidado su función o la ha relegado al grabador. Entonces Walsh se acuerda de su oficio de periodista y empieza a conducir el reportaje.

Walsh.—Yo insisto en preguntarle a Germán en qué medida es autobiográfico el Réquiem.
Rozenmacher.—Bueno, es más autobiográfico que lo de Cossa, y no hablo de tu obra. Pero lo es en la medida en que todas las buenas obras que hacemos son autobiográficas… Es la única seguridad que tenemos del mundo que nos rodea, es el testimonio de lo verificable, cuando no queremos macanear, hacer “literatura”. Se impone como método de trabajo, como forma de ir hacia la realidad, sin influencias, que es lo más tramposo. La autobiografía es la única manera de comenzar a abrir nuestra realidad, de ir probando hasta ver adónde se llega.
Per.—En vos, Cossa, el sentido de lo autobiográfico es el de lo conocido, ¿no?
Cossa.—Sí…
Rozenmacher.—En él…
Per.—Tus parlamentos son muy largo, Germán, dejalo…
Rozenmacher (en broma).—Los parlamentos de Walsh también son muy largo y Potenze se lo hizo notar. (Ríen todos.)
Per.—¡Mottura y Potenze en un mismo reportaje, me niego!
Cossa.—Yo creo que hay cosas de las que no escapamos ninguno, no lo digo como defensa ni calificación de la obra. Creo que hay una constante que nos pertenece a todos: el aburrimiento, la incomunicación. El clima de Nuestro fin de semana no es autobiográfico pero sí observado.
Walsh.—¿Y qué es lo que te lleva a escuchar a esa gente? ¿Cómo podés acercarte a la monotonía con tanta paciencia?
Cossa.—Es una pregunta que no me han hecho ante ni me la he hecho yo mismo.
Walsh.—Es decir, ¿vos amás a esa gente?
Cossa.—Sí. A mí no me deprimen. Cuando sufren, me duele. Yo prefiero escucharlos, y no darles cosas mías.
Walsh.—¿Hay una tesis, aunque sea implícita, de que esa gente está así por la situación social?
Cossa.—Yo no me lo planteo, pero creo que sí. Son tipos generalmente clase media, gente pequeño-burguesa, cuyas salidas en esta construcción social son imposibles.
Walsh.—¿El factor opresivo esencial sería una sociedad de masas?
Cossa.—No, una sociedad netamente capitalista, donde el hombre vive junto a seis millones, pero no se comunica nunca con el hombre de al lado.

miércoles, julio 24, 2013

Todo lo que siempre quiso saber sobre...


...el derecho de autor y las licencias libres. Arte y cultura en circulación es un libro virtual y gratuito surge de las clases curso online “Arte y cultura en circulación: introducción al derecho de autor y las licencias libres” organizado en conjunto por Ártica, Creative Commons Argentina, Fundación Vía Libre y LibreBus Cono Sur, entre setiembre y octubre de 2012. 
Más info sobre la publicación, acá, en Ártica 2.0. 
Permítanme recomendarlo por la claridad didáctica (gracias, Scann) con la que se explican temas tan peliagudos como el derecho de autor y el uso de las licencias creative commons (que tanto bien nos hacen). El capítulo de Mariana Fossatti es particularmente alentador en relación al panorama artístico que abren estas licencias y estos modos de repensar la circulación cultural y la autoría (visitando la página de Ártica me entero de que junto con Jorge Gemetto han publicado otro libro libre: Arte joven y cultura digital). 
En fín, léanlos, difúndanlos y manténganse en sintonía que este año se repetirá el curso online, remixado y renovado.

jueves, julio 18, 2013

Arlt en dos: Locópolis/ Cross a la mandíbula


Copio gacetilla de exposición sobre Arlt en la Biblioteca Nacional (por lo que dice en página estaría hasta octubre):

"La obra del escritor Roberto Arlt se ha caracterizado por su interés y producción en distintos géneros literarios. Novelas, cuentos, crónicas, aguafuertes y obras de teatro. Esta muestra está dedicada a dos de sus novelas Los siete locos y Los lanzallamas, y a la trayectoria de Arlt en sus diversas expresiones. Para ello la muestra se despliega en dos: Locópolis, en el subsuelo, y Cross a la mandíbula, en el segundo piso.

En Locópolis se recorren las dos novelas. Las historias que allí se narran de acuerdo al personaje que protagoniza la narración pueden ser leídas como comedias o como tragedias. Ambas novelas constituyen relatos enlazados sobre aventuras, desdichas y conspiraciones. Todos sus personajes son locos, desesperados, oportunistas, inmorales o devotos empedernidos. Así es que por una ciudad oscura en transformación desfilan desde explotadores de mujeres hasta mesías que prometen la redención de los perdidos noctámbulos de los cabarets y los prostíbulos. Un mundo sumido en la tragedia por guerras y luchas ideológicas está contado por personajes que mezclan su desazón y angustia por el futuro de la humanidad y el suyo propio. Al igual que sus protagonistas, tensados por la polarización e incómodos y rebeldes de las normativas impuestas, pareció estar Arlt con respecto a su entorno literario. Es por ello que ha sido fuertemente cuestionado por algunos y recuperado por otros.

En Cross a la mandíbula se recuperan aspectos relevantes de la trayectoria de Roberto Arlt como periodista, escritor y dramaturgo mediante un recorrido por sus obras y su vida. Su trabajo en los diarios de la época, en el que se destaca su labor en el El Mundo, dio cuenta de una mirada filosa y aguda no exenta de humor e ironía que dejó retratada, en numerosos artículos, la vida cotidiana de sus contemporáneos, enriquecida a través de un diálogo cómplice con sus lectores. Su producción literaria ha sido reconocida mundialmente traduciéndose a varios idiomas mientras que sus obras de teatro han sido puestas en escena hasta hoy."

Más info, acá.

sábado, julio 13, 2013

Ser contemporáneo (Kartun-Jeanmarie-Campanella)

Una de mis última adquisiciones, y me congratulo de ello, es Tríptico patronal de Mauricio Kartun (Atuel, 2013). El tríptico incluye El niño argentino, Ala de criados y Salomé de chacra, tres obras increíbles con un estilo poético difícil de encontrar en clima teatral que suele debatirse entre el tono coloquial/costumbrista y el tono grandilocuente/abstracto. Las tres obras toman escenas de conflicto entre clases y exploran el pensamiento nacional más rancio y empaquetado desde un humor corrosivo, farsesco, como señala el propio autor, esperpéntico. Resulta imprescindible darle lugar a estas obras en las lecturas de la violencia en la literatura argentina, son aire fresco frente a lo remanido de la repetitiva relectura de "El matadero", "La fiesta del monstruo", "El niño proletario", etcétera. Hay vida en la imaginación de los conflictos socio-políticos argentinos post-Lamborghini.
Sin embargo, no son las obras lo que quiero retomar en este post, sino una anécdota que Kartun cuenta en entrevista con Jorge Dubatti sobre un proyecto frustrado y la causa de dicha frustración. Un hermoso ejemplo de qué es ser contemporáneo.

El segundo fracaso fue un monólogo que desde hacía rato tenía ganas de hacer con Osqui Guzmán. Un monólogo que hasta tenía nombre, El negro de mierda, y era el desarrollo de un unitario que escribí en los '80 para un programa de televisión. Nunca quise escribir tele y en ese momento acepté porque sentí que tenía una buena idea. Empecé a escribir el guión y cuando me faltaban un par de secuencias me di cuenta de lo poco que me entusiasmaba ese medio, sentí que la idea ahí se me abarataba. Llame por teléfono y avisé que no lo haría. Para este proyecto lo había retomado y pasado al contexto de los "90. La historia de un hombre que le ha ido muy mal en los negocios y pésimo con su familia, la mujer se le fue y no le deja ver a los hijos, él ha quedado en una gran casa solitaria y decadente en un barrio de quintas. Está trastornado y lo trastorna más aún que cada tanto alguien le roba el bombeador de la pileta que mantiene siempre llena y limpia esperando infructuosamente que algún día vengan sus hijos. Está convencido de que el turro que le roba es un negro de una villa cercana. Le tiende una trampa, lo captura y lo encierra en un galpón donde tiene guardada una moto de agua fundida y obsoleta, lo único que le quedó de aquella época de felicidad familiar en que veraneaba todo enero en Pinamar. El tipo piensa que si entrega al negro a la policía este entra por una puerta y sale por la otra. Entonces lo juzga y lo condena a un año de cárcel ahí mismo con la idea de regenerarlo, de civilizarlo. La obra es el tratamiento carcelario que durante un año un señor de clase media le da a un negro para tratar de volverlo blanco de la cabeza. Y al final como naturalmente no lo consigue, impone la pena de muerte. Estaba laburando con este proyecto cuando entregaron el Premio Clarín de Novela de ese año: leí al pasar el argumento y descubrí que en esencia era el mismo. Ningún plagio, claro, las ideas andan dando vueltas, están por ahí. La novela es de Federico Jeanmaire, que tiene incluso una versión teatral actualmente en el Teatro Regina. Es una anciana en este caso la que encierra a un ladrón en el baño, pero tiene otros puntos de coincidencia... Imagino que de escribirla nadie hubiera dicho Kartun está plagiando, pero la sensación de falta de originalidad me quitó todo el erotismo. El erotismo está siempre en aquello de "el uno para el otro", si el ex de tu mujer está metido todos los días en tu casa no hay erotismo que aguante (risas). De cualquier manera hice algún esfuerzo de seguir, y cuando lo estaba recuperando otro cachetazo: vi la película de Campanella, El secreto de tus ojos (risas), donde en la última escena hay un tipo que tiene preso en su casa a un violador. Y ahí la falta de erotismo se volvió impotencia (risas). Una pena: había algunas imágenes que me gustaban mucho, especialmente la relación de ellos con Duhalde: en un paseo imaginario, el carcelero lo llevaba de vez en cuando al negro en la lancha (risas), lo sacaba para mostrarle lo que es Pinamar en temporada, y su gente y a la manera de Peer Gynt en el trineo con su madre lo paseaba y le mostraba el poder: ése es Yabrán, esos son los políticos, ése es Duhalde, -pescaba tiburones como siempre Duhalde-, y el tipo le decía cabezón, se hacía el amigote y lo ponía como ejemplo para que el negro comprendiera que podía transformarse en un hombre como él. En fin, abandoné. (pp. 167-168)

jueves, julio 04, 2013

Planeta funk



Mañana, tocan en Niceto Los tetas, un increíble grupo chileno de funk que mezcla el funk, la música disco, el ska y el fraseo del hip hop en dosis justas. La medicina es un álbum genial, escúchenlo y van a sentir eso tan abstracto y sugerente llamado "funk". Les dejo un temazo, "Porcel", que evoca a las gatitas para erotizar a sus oyentes y promete el encuentro con el cuerpo para liberarnos de la opresión.

sábado, junio 29, 2013

Es difícil solamente llegarte a los talones, Mike


Es una luz en el camino que dejen de salir de forma redundante colecciones de la obra de Borges, Bioy, Sábato y Córtazar y que comience a ampliarse el espectro de la literatura argentina según la prensa argentina. Ya lo hizo Página/12 hace algunos años con los libro de Soriano, ahora redoblan la apuesta y reeditan los cuatro libros que componen la obra de ese autor que he mencionado repetidas veces en este blog, Miguel Briante. Hasta no hace mucho se podían conseguir sus libros en saldo a precios irrisorios, como si la tirada de Sudamericana no hubiera funcionado para reposicionar su obra en el cerrado canon argentino. En fin, veremos qué calidad tienen estas nuevas ediciones pero es una luz en el camino contar con la obra de Briante en los kioscos, al alcance de cualquiera, a precios muy accesibles y devolviéndonos la posibilidad de releerlo y de resdescubrir una zona de la literatura argentina que suele queda relegada al margen (editorial, cultural, intelectual). No dejen pasar, particularmente, Kincón
Más info sobre la "Biblioteca Miguel Briante" (nombre demasiado pretencioso para mi gusto), acá.

miércoles, junio 26, 2013

Hablaron de teatro: Cossa, Rozenmacher y Walsh (1965) (Escena I)

Reportaje de Pirí Lugones, en cuatro escenas

Que el teatro argentino está pasando por un momento particularmente feliz lo dice —antes que nada— la irrupción tumultuosa y vertical de una generación de autores signada por la autenticidad y el talento dramático. Cossa, Rozenmacher, Walsh (aquí presentes), de Cecco), Halac, otros, así lo testimonian. Primeras experiencias las de casi todos ellos pero que hablan ya de una incuestionable responsabilidad intelectual y humana, y, más aún, de una capacidad creadora que sabe aunar, irreprochablemente, la preocupación por su país y el mundo con la otra, la expresiva, la estética. Pirí Lugones, por no ser menos, ha creado esta pequeña obra en cuatro escenas y un estrépito final que demuestra hasta donde son de imponderables las posibilidades de la dramaturgia en nuestro país. Esta obra se representó en exclusividad para Tiempos Modernos. Cualquier parecido o semejanza con otras obras de similar estructura es, desde ya, pura casualidad. Agradecemos a Pirí Lugones haber montado un espectáculo tan auténtico y tan logrado. Algunas omisiones del texto, referidas a interjecciones u onomatopeyas más o menos espontáneas son, lo aclaramos, responsabilidad de esta dirección. Una repetida experiencia de “espontaneidades” de esta índole costó, no hace mucho, serios disgustos a los directores de una revista juvenil. El hecho de ser Tiempos Modernos una revista adulta no la exime, al contrario, de intentar, en lo posible, sobrevivir. Por eso, en fin, y pese a compartir las puteadas de los actores de esta obra, las hemos simulado cautelosamente, sutilmente, con puntos suspensivos. Queda en manos de nuestros lectores juzgar si esta versión purgada se justifica por sí misma o debemos la próxima aparición de nuestra revista publicar la versión original. ¿Quién le teme a… la versión original? Gracias, de todos modos.

Escena I

La escena se desarrolla en casa de la periodista. Un living que no puede ocultar un dormitorio. Sillas, mesas, un affiche en la pared, cierto desorden. En el suelo, un grabador enchufado.
Están sentados en círculo:

Periodista
Roberto M. Cossa, 30 años, autor de Nuestro fin de semana.
Rodolfo J. Walsh, 38 años, autor de La granada.
Germán Rozenmacher, 29 años, autor de Réquiem para un viernes a la noche.
Chana, mujer de Rozenmacher, joven y bonita.

Antes de comenzar la escena se oyen confusas voces en donde se mezcla el ruido de hielo y vasos, palabras sueltas y superpuestas: Santo Domingo, Caamaño, turros, yanquis, etc.

viernes, junio 21, 2013

Tócala de nuevo, Giorgio


Se publica en castellano el supuesto cierre del proyecto agambeniano Homo sacer: Altísima pobreza: reglas monásticas y forma de vida (Adriana Hidalgo, 2013). Copio la contratapa:

"¿Qué es una regla, si esta parece confundirse sin restos con la vida? ¿Y qué es una vida humana, si en cada uno de sus gestos, de sus palabras y de sus silencios ya no puede ser distinta de la regla? El nuevo libro de Giorgio Agamben busca dar respuesta a estas preguntas a través de una apasionada relectura de aquel fenómeno fascinante, y ya extinto, que ha sido el monaquismo occidental, desde Pacomio hasta San Francisco. El libro reconstruye en particular la vida de los monjes en su obsesiva atención a la escansión temporal y la regla, a las técnicas ascéticas y la liturgia. La tesis de Agamben, sin embargo, es que la verdadera novedad del monaquismo no está en la confusión entre la vida y la norma, sino en el descubrimiento de una nueva dimensión, en la cual quizá por primera vez la “vida” como tal se afirma en su autonomía; y donde la reivindicación de la “altísima pobreza” y del “uso” lanza un desafío al derecho, con el cual nuestro tiempo debe todavía hacer cuentas. '¿Cómo pensar una forma-de-vida, es decir, una vida humana que se sustraiga por completo a ser capturada por el derecho, y un uso de los cuerpos y del mundo que no se sustancie jamás en una apropiación? ¿Cómo pensar la vida como aquello de lo cual nunca se da propiedad, sino solamente uso común?'".
Me llama la atención que en el subtítulo en tapa el concepto sea "forma de vida" y no "forma-de-vida", atendiendo a la distinción que Agamben esbozara en el texto "Forma-de-vida", recopilado en Medios sin fin; como lector, espero encontrar en esta novedad una exploración del concepto donde vida y forma se vuelven indisociables. En todo caso, lo interesante de este nuevo libro puede ser, por un lado, ese lugar ultimísimo que ocupa en el proyecto Homo sacer y, por ende, la posibilidad de encontrar entre sus líneas más reflexiones sobre la "política que viene" y el "uso". Por otro lado, en estas páginas la reflexión del italiano parece tocarse con el seminario Cómo vivir juntos de Barthes (ahí habrá un punto interesante para desentrañar: qué hay en estas experiencias monásticas que puede resultarnos convocante al momento de pensar nuevas formas de comunidad), con los análisis sobre la pastoral de Foucault y con los propios atisbos de Agamben de una política del uso común en El tiempo que resta, La comunidad que viene y los ensayos de Profanaciones (la etapa, tal vez, más luminosa del querido Giorgio). En fin, atravesando la aridez filosófico-teológica de sus últimos libros, veremos cuáles son las preguntas que nos lanza esta vez Agamben en medio de esas ruinas de monasterios y reglas de vida que tal vez lancen algunos destellos de presente.

domingo, junio 16, 2013

Escaneame todo



Gracias por tu fútbol, Scann. Visto en El cieguito.

domingo, junio 09, 2013

Service dantesco


Service es la nueva historieta que Parés y Podetti publican en Telam. El arreglo de unas cañerías, la típica pareja cómica y un envión hacia adelante (hacia el delirio) conducen este relato que trae ecos de Lovecraft, Dante, Marechal y de las clásicas historietas de aventuras y gags (en clave nacional, claro). Veremos cómo continúa; por lo pronto, pueden seguirla acá.

viernes, mayo 31, 2013

Todos somos Osvaldo Lamborghini (Entrega 7)

Entrega 1: "La seducción del gesto" de Antonio Marimón (Punto de Vista, nº 36, 1989).
Entrega 2: Reseña sobre El fiord de Oscar Steimberg (Los Libros, nº5, 1969).
Entrega 3: "[Sobre] Sebregondi retrocede" de Héctor Libertella (en Nueva escritura en Latinoamérica, 1977).
Entrega 4: "De la inasible catadura de Osvaldo Lamborghini" de Sergio Chejfec (Babel, nº 10, 1989).
Entrega 5: "Lengua: ¡sonaste!" de Alan Pauls (Babel, nº 9, 1989).
Entrega 6: "Tipos de guerras" de Luis Chitarroni (Babel, n° 9, 1989).

Hace 3 años que no posteaba un artículo crítico en la serie "Todos somos Osvaldo Lamborghini" (una serie en la que intentaba recuperar un andamiaje crítico para leer lo ilegible de OL). Hete aquí que navegando en la página oficial de Ludmer, me encontré con su temprana reseña sobre Sebregondi retrocede, publicada en Clarín el 25 de Octubre de 1973 bajo el título "Literatura experimental". Va entonces la reseña mencionada con la lectura literal de la joven Ludmer:
El problema ante un texto como Sebregondi retrocede, de Osvaldo Lamborghini (Buenos Aires, Ediciones Noé, 1973) es de uso: cómo leer algo que no cuenta nada y que, sin embargo, es prosa y literatura, que no tiene forma de verso y es poesía, que no deja apresar ninguna “realidad”, ningún “mensaje” claro, ningún personaje definido, ninguna historia que correría graciosa hacia su culminación. Es decir: ¿qué hacer con un texto que, de entrada, se plantea como el revés, la otra cara de la novela, el relato, el poema y hasta de ensayo y el drama tal como los entendemos? Si se conserva la misma actitud que ante un relato clásico o una novela de aventuras sobreviene el tedio, la decepción (resultados característicos no solo de la novela o la poesía más avanzadas sino del cine y de la música actuales) y correlativamente, la pregunta: ¿a dónde quiere ir esto?, ¿qué sentido tiene? Sobreviene, además, la angustia ante lo que no se cierra en un significado claro y determinado, ante lo que no propone un saber, un sentimiento, una aventura, un conflicto, ante lo vacío y escurridizo de la significación. Surge el “no entender”: cuando no puede responderse la pregunta sobre el sentido de un texto, la salida es el rechazo, la exclusión, la muerte. Sebregondi retrocede, que es toda una “poética del pensar” sobre la literatura, desarrolla ese “no se puede responder” (en “Tío Bewrkzogues” pág. 77) en relación con el crimen, la muerte y la palabra.
Se lee completa, acá.

lunes, mayo 27, 2013

Voy


Más info sobre el libro que presenta Viajera editorial, acá.

sábado, mayo 25, 2013

Oremos

¿The Royal Tenenbaums o Mateo 1?

Más citas bíblico-pop en The Wes Anderson Bible.

martes, mayo 21, 2013

Una nota al pie de Carlos Correas

Leo fascinado La manía argentina de Carlos Correas (había encontrado un fragmento hace unos años pero gracias a la UNGS y a la UNC podemos disfrutarlo del ensayo completo). Su contralectura de la intelectualidad en los albores de la vuelta de la democracia, toma a Víctor Massuh como exemplum, es tan ácida, precisa y actual que pareciera estar hablando de gran parte de la intelectualidad actual. Copio un breve fragmento que me interesa particularmente por su nota al pie de resonancias agambenianas:
Lo sagrado es, ciertamente, lo intocable, pero también lo en y por principio indefinidamente indeterminado. Así, la cultura es sagrada*, pero también lo son la patria, el Orden Constitucional, la causa nacional, la vida, la propiedad, la libertad, la democracia, la Nación, "nuestra identidad"; o igualmente Dios, la vulva de una mujer, la Bolsa de Comercio, la Cámara Argentina de Anunciantes, la Sociedad Rural Argentina, o la Empresa: trascienden y son "eternidades" y Destino para cada individuo que se prueba finito y contingente. (p. 53)

*Su sacralidad contemporánea puede medirse por su consideración excluyentemente positiva: nuestros intelectuales debaten acerca de la cultura "de élite", "popular", "nacional", "intelectual", pero escamotean la determinación de la incultura de élite, de la incultura de los intelectuales y, en suma, de la incultura popular y nacional. La especificación de estas inculturas nos enseñaría qué valores sociales debieran enfrentarse y luchar por imponerse. 
Vendrán otras citas. Correas manejaba el arte de la injuria como nadie, y de paso lanzaba interrogantes para una intelectualidad argentina seca, distinguida y con aires sacralizantes.

jueves, mayo 09, 2013

Voy

domingo, mayo 05, 2013

Es una nena...

A esta última deficiencia, ya examinada, los censores suelen agregar otros dos motivos de objeción [frente a la cultura de masas]: efectos corruptores sobre la conducta individual o colectiva y una gravitación perjudicial en la "cultura elevada". Por supuesto, los mecanismos de la "cultura de masas" ejercen un poderoso influjo y estimulan la imitación de ciertos modos de comportamiento; a causa de ello, es lícito considerar muy nocivo todo impulso que esta producción estimule hacia la inconducta o la delincuencia; sin embargo, todavía no se ha establecido convenientemente el alcance que estos vehículos difusores pueden tener en el deterioro de las costumbres; inclusive, una opinión bastante aceptada se inclina a considerar poco verosímil que un adulto normal trate de emular una acción reñida con las pautas establecidas por el consenso social; en tal caso, parecería razonable conjeturar que la abundante producción impresa que gira alrededor del sexo y de la violencia cumple una suerte de función liberadora, destinada a permitir la descarga imaginaria de aquellas necesidades psíquicas que se tornan urgentes en una existencia urbana y sedentaria, pero que no es posible expresar de manera legítima en la acción; por consiguiente, las consecuencias serían más bien reguladoras que perturbadoras y obrarían a semejanza de lo que sucede con los cuentos de hadas, donde a menudo los psicoanalistas han creído descubrir manifestaciones primarias de sadismo que algunos educadores consideran perjudiciales para el auditorio infantil, pero que tal vez ofrecen una conveniente vía supletoria de escape para disposiciones naturalmente crueles, de modo que estos relatos cumplirían la finalidad útil de adiestrar al niño en la eliminación, por medio de la fantasía, de lo que acaso pudiera de otra forma canalizarse en actos reales; es admisible suponer que se den casos como el del "penado alto" en Wild Palms (Palmeras salvajes), que ingresó en la delincuencia instigado por el ejemplo de los bandidos de una novela, pero no parece justo generalizar esta hipótesis. (Más positivamente peligroso es el hecho que se puso en evidencia en una reciente causa criminal abordada por la justicia inglesa, cuando se comprobó que un testigo había sido prácticamente sobornado por un periódico sensacionalista para obtener la condena de los acusados, con el objeto de aprovechar el estruendo del asunto). Sea como fuere, Edgar Morin, con una amplia versación en "cultura de masas", ha señalado que, a su juicio, las dos series contradictorias de opiniones son igualmente ciertas: la violencia como puro espectáculo estimula y apacigua a la vez; "estimula en parte la imitación de los adolescentes, en quienes la proyección e identificación no se distribuyen de manera racionalizada como en los adultos"; "pero al mismo tiempo apacigua", también de forma parcial. No obstante, añade el mismo autor, el punto fundamental consiste en que la expresión imaginaria de violencia no es la causa sino el síntoma de un residuo que no ha podido ser desarraigado de la vida civilizada y que pone de manifiesto con tremenda elocuencia una predisposición sanguinaria fácilmente actualizable.
Rest, Jaime (2005 [1967]): "Literatura y cultura de masas" en Arte, literatura y cultura popular, Buenos Aires, Norma, pp. 127-128.

martes, abril 30, 2013

PCVA


"La embarazada mala" es una historieta de Podetti, publicada en la revista Barcelona, que últimamente viene recuperando cuestiones políticas del momento con una gran lucidez. Con una protagonista deaforada y violenta, Podetti utiliza principalmente el grotesco y la ironía para mostrar el reverso del presente y la exacerbación de posturas encontradas. La historieta sobre el último "cacerolazo" me pareció particularmente interesante por trabajar desde la ironía cierta falta de programa y cierta propensión a la abstracción en este tipo de manifestaciones. La ilustración en mayor tamaño puede verse acá). Entre "El cartoonero" que hace en la revista Fierro y "La embarazada mala", Podetti demuestra su habilidad para leer en términos humorístico-satíricos ciertos campos de la sociedad. Espero con ansias recopilación de ambas producciones.

domingo, abril 28, 2013

Bioliteratura


Cuando uno revisa las publicaciones científicas desperdigadas en las revistas especializadas –en particular, aquellas orientadas a la psicología experimental–, descubre que una buena parte del trabajo científico se desarrolla, en cierta forma, dentro de una órbita muy próxima a la de la pornografía. Los textos que escribí en torno de la cirugía plástica fueron tomados, en gran medida, de un estudio científico sobre el tema; sólo cambié los nombres, ilustré el proceso y lo llevé hasta las últimas consecuencias. Uno puede leer perfectamente todos esos informes científicos como si trataran de pornografía pura. No contienen ningún elemento sexual explícito, pero son tan obsesivos, se muestran tan fascinados con la carne como cualquier acólito al hardcore. Y hablando en términos generales, me parece que la ciencia ha dejado de tomar su material de estudio directamente de la naturaleza, para terminar absorbiendo las obsesiones científicas de los investigadores; esto es algo que se puede notar particularmente en la ciencias blandas como la psicología, cuyos investigadores tienden a plasmar en sus experimentos las propias conjeturas acerca de, por ejemplo, la cantidad de dolor que una persona es capaz de tolerar, y con ese fin se establecen experimentos en los que los voluntarios se infligen dolor unos a otros. Ha habido algunos casos famosos en los que se descubrió, “sorpresivamente”, que la gente disfrutaba mucho haciéndose daño. Ahora bien, la mayoría de estos experimentos hablan más sobre la mentalidad de los investigadores que acerca de los sujetos estudiados. Las ciencias están empezando a mostrar signos compartidos con muchas de las características obsesivas del porno, inclusive con muchos de los conflictos psicopáticos que uno encuentra en la pornografía realmente patológica. Una pared muy delgada separa a ambos campos. Aquellos relatos o piezas que escribí en torno de la cirugía plástica reflejan tan sólo un aspecto de la cuestión; la misma tendencia puede verse en textos como “¿Por qué quiero coger con Ronald Reagan?”, donde ocurre una serie de experimentos imaginarios que ponen a prueba la reacción de los individuos frente a la imagen manipulada de algunas figuras célebres. Y experimentos como éste han tenido lugar desde hace al menos veinte o treinta años.
Acá, un adelanto de las conversaciones con J. G. Ballard, publicadas por Caja Negra en Para una autopsia de la vida cotidiana. Ante este tipo de reflexiones, se hace evidente cómo la literatura de mediados y fines de siglo XX estaba explorando las posibilidades de lo viviente y los planteos de la biopolítica a la par de la filosofía (recuerdo, entonces, la luminosa exposición de Fabián Ludueña sobre espectralidad y filosofía en unas jornadas recientes donde alentaba el acercamiento de la reflexión filosófica al mundo de la imaginación literaria; intentaré conseguirla para postearla). En todo caso, queda pendiente una lectura cruzada de la obra de Ballard, la filosofía de Foucault-Agamben y el cine de Cronenberg. Es una cuenta pendiente (además de la lectura de esta nueva joya).

miércoles, abril 24, 2013

666


¿Cuál es la exploración que propone Langer con Los 666 rostros de Satán? Los retratos de hombres y mujeres en diferentes países y épocas que comparten rasgos similares, los rostros donde se anidaría el mal bajo el lema "El mayor éxito del demonio es hacernos creer que no existe", me producen dos efectos. Por un lado, siento la banalidad del mal a través de esas muecas que parecen no esconder nada, ser una pura superficie que en determinado contexto se vuelve uno de los rostros del mal. Por otro lado, en cambio, me llega un efecto irónico: como si Langer nos estuviera mostrando que si se quiere se puede encontrar el rostro de Satán en cualquier rostro, paranoia pura, siempre se trata de demonizar al otro, de hallar en su otredad la señal del mal. 
No sé si el proyecto de Langer será un futuro libro, es un simple blog o si son retratos que fue realizando a lo largo de sus días como dibujante e historietista, lo que sí sé es que junto a Mamá Pierri y La Nelly, Los 666 rostros de Satán son otro aporte a los territorios de la sátira y la acidez humorística de la historieta argentina.

domingo, abril 21, 2013

Voy


No solo es la presentación sino también la aparición de una web que puede resultar fundamental: www.nestorsanchezescritor.com
 

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